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Recordando la era dorada de los arcades

COSMO emite 'Pixels'

23/02/2021
pixels_arcade



Vivimos en la era de la nostalgia. Desde la televisión, el cine, la moda o la música se homenajea constantemente a décadas pasadas, con una especial predilección por la era más fastuosa y colorida de los últimos tiempos: la década de los 80.

COSMO emite 'Pixels', la historia de unos adultos que alcanzaron su cima en su juventud como aficionados a los videojuegos en los años 80. Cuando una raza alienígena que toma la forma de los protagonistas de estos videojuegos intente invadir nuestro planeta, estas antiguas leyendas del joystick serán reclutadas para acabar con la pixelada fuerza alien.

Adam Sandler y Peter Dinklage ('Juego de Tronos') encabezan el reparto de esta alocada comedia de aventuras que, como muchas otras ficciones actuales, pone su mira en los años 80 para fortalecerse con la nostalgia de aquellos años en la que la juventud pasaba horas y horas al día en los llamados salones recreativos, salas de máquinas o arcades.


La llegada de los arcades


Estas salas de máquinas ya existían mucho antes de que los primeros videojuegos llegaran a nuestras vidas. Desde finales de los años 60 comenzaron a aparecer salones lúdicos con juegos analógicos como el billar, el futbolín, el pinball o el ping-pong. Una especie de casinos más juveniles y despreocupados donde el mayor premio no era una montaña de dinero, sino pasar un rato entretenido y sentirse bien por ganar una partida ante otro habitual del salón.




Con los años 70 aparecieron las primeras máquinas arcades.


Muebles de madera y plástico que mostraban en su pantalla un único videojuego al que se accedía con monedas. Computer Space, Pong o Tank fueron los pioneros, pero pocos dueños de salones lúdicos podían pagar una copia de estas nuevas maravillas tecnológicas.

Pero el gusanillo de crear nuevos videojuegos ya le había picado a algunas de las mentes más potentes del momento, caso de Steve Jobs y Steve Wozniak que el mismo año de la fundación de Apple crearon el arcade Breakout, en 1976. La maquinaria, nunca mejor dicho, se había puesto en marcha y solo era cuestión de  tiempo que estos arcades llegaran en masa a cualquier país del mundo.


La explosión de los 80


El arcade que ayudó a cambiarlo todo fue el clásico Space Invaders. De curiosidad pasó a fenómeno social, llegando a crear en Japón una escasez inédita en monedas que obligó al gobierno nipón a multiplicar su acuñación en un ejercicio que desequilibró la economía del país entero. Todo Japón lo estaba jugando, y las colas que se formaban en las recreativas indicaron que un nuevo y potente negocio acababa de nacer.

Una industria que acabó por consolidarse en los inicios de los 80 gracias a juegos como Asteroids, Galaxian o el mítico Pac-Man. Muchos bares añadieron una máquina recreativa a su salón, acompañando a las más adultas y menos divertidas máquinas tragaperras. Pero el objetivo de los arcades no era hacerse rico, sino pasar un rato divertido con un nuevo ingenio tecnológico que ponía a prueba nuestra habilidades y reflejos.

Pero los aficionados a los videojuegos no se contentaban con una solitaria máquina en la esquina de un bar. Querían más. Celebrar su nueva pasión rodeados de múltiples y diversos videojuegos. Así nacieron los salones recreativos.


La invasión de los salones recreativos


Ya entrados en los 80 no había pueblo o ciudad que no contara al menos con un salón recreativo. Locales donde se agrupaban niños, adolescentes y adultos en un ambiente poco salubre visto con los ojos de hoy: salones lleno de humo de tabaco, botellines de cerveza y sonidos ensordecedores.

Dentro de sus poco ventiladas paredes triunfaban juegos como Tetris, Donkey Kong, Ghosts'n Goblins, Gradius o Renegade. Los géneros y temáticas de estos arcades eran cada vez más numerosos y algunos de estos juegos requerían de un mueble especial que les daba un toque único, casos del Operation Wolf que en lugar de joystick presentaba una metralleta apuntando a la pantalla o After Burner, un arcade de cazas del ejército al que jugabas sentándote en una cabina móvil.




Los videojuegos formaban parte de nuestro día a día y el cine se hacía eco de esta moda con cintas como 'Tron' o 'The Last Starfighter', cuyos argumentos giraban alrededor de una de estas máquinas arcade.


La lenta muerte de los arcades


Pero nada dura para siempre. De la misma forma en la que el vídeo mató a la estrella de la radio, las consolas domésticas y los ordenadores personales mataron al salón recreativo.

Aunque a incios de los 90 todavía aparecían éxitos mundiales entre los arcades, caso de Street Fighter 2, ordenadores cada vez más potentes nos permitían jugar a los mismos videojuegos en la comodidad de nuestras casas y con una única inversión inicial. Conforme avanzaba la década se consolidó también el uso de consolas domésticas como la Playstation o la X-Box. No eran las primeras consolas de la historia, pues en los años 80 Nintendo y Sega tuvieron un tremendo éxito con productos como la NES o la Master System, pero estas nuevas consolas habían alcanzado ya la potencia y calidad de los arcades. 

Gastar monedas en un salón ya no parecía tan buena idea, sobre todo cuando podías poseer estos mismos videojuegos y disfrutarlos una y otra vez en casa.

Salvo en Japón, donde la fiebre por los arcades permanece intacta, hoy día es difícil encontrar uno de estos templos tecnológicos en activo.


Un mundo con sus propias estrellas


La pasión que levantan los arcades ha creado todo un mundillo en torno a ellos en los destacan sus estrellas. Y no nos referimos a personajes de videojuegos como Mario o Chun-Li, sino a personas reales que han ligado sus vidas a estas recreativas.




'Pixels', la cinta que emitimos en COSMO, basa su argumento en el cortometraje de 2010 del mismo nombre realizado por el francés Patrick Jean, de donde saca la idea de una invasión alien por parte de personajes de videojuegos. Pero para crear a sus personajes, 'Pixels' se ha inspirado en una historia real.

Hablamos de los personajes interpretados por Adam Sandler y Peter Dinglage, que reviven los hechos protagonizados por dos aficionados a los videojuegos en la vida real: Billy Mitchell y Steve Wiebe. Ambos son expertos en el videojuego Donkey Kong y vienen disputándose el título de campeón en el récord de puntos del juego desde hace dos décadas. Mitchell, arrogante campeón original, sería la inspiración para el personaje de Dinklage, peinado mullet incluido. Wiebe, humilde aspirante al título, la de Sandler.

El drama real entre Mitchell y Wiebe y su lucha por superar la puntuación del otro quedó reflejada n el divertido documental 'The King of Kong' de 2007.

Para recordar mejor el ambiente en uno de estos salones recreativos te recomendamos no perderte 'Pixels' en COSMO. Una alocada comedia de aventuras donde un reparto encabezado por Adam Sandler y Peter Dinklage se enfrenta a enemigos con el aspecto de Pac-Man o Q*bert.

Puedes ver 'Pixels' en las siguientes emisiones.


Martes 23 de febrero a las 22:30
Domingo 28 de febrero a las 09:00
Martes 30 de marzo a las 22:30


Imágenes Vía y Vía








 

Manuel Varela
Redactor web


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