¿Dónde está el niño? ¡Si estaba aquí hace un momento!

Esta es una de las situaciones que más hacen transpirar a cualquier padre del mundo. Verdaderamente es una situación angustiosa que según los espertos suele durar entre 15 y 30 minutos pero realmente parece todo una eternidad.

Ahora que muchas familias visitan las playas, esta situación se puede hacer realidad con mucha facilidad. Los chavales se despistan sobre todo porque cuando salen del mar, el oleje les ha arrastrado a otro punto, no ven a sus familiares y ahí empieza el drama. También suele pasar con más facilidad, si ese día hay mucha gente en la playa.

Parece increible pero cada día suelen perderse entre 4 y 10 niños aunque sin consecuencias trágicas. La gente de la Cruz Roja tiene un dispositivo especial para encontrarlos. Este año han localizado en las costas valencianas a 1.121 niños extraviados. Espeluznante.

¿Qué podemos hacer los padres? Parece ser que ahora hay unas pulseras de geolocalización con códigos QR. Así que escaneando la pulsera con cualquier smartphone, se puede obtener el teléfono móvil de los padres angustiados.

También existe ya «El Peque Alarma» de Interactive Toys con bluetooth. Y si no, siempre estan los remedios caseros como no perder el contacto visual con el menor y buscarles en la dirección contraria al viento. Curioso, sí pero parece ser que la gente que se pierde camina normalmente en esa precisa dirección.

De cualquier forma, mucho cuidado porque al final, cuando vamos a la playa lo que queremos todos es pasarlo bien y llevarnos a casa un bonito recuerdo.

La opinión de Soficó. 11 años.

¡Que horror! Odio perderme y eso me ha pasado muchas veces. Lo peor es cuando te pierdes media hora, o incluso más. A mi no me ha pasado pero he estado apunto. ¡Que miedo! Hay niños que nunca regresan. Terrorífico.