Usamos cookies propias de COSMOPOLITAN IBERIA S.L. y de terceros para conservar sus preferencias, finalidades analíticas y de publicidad comportamental para la elaboración de perfiles basado en sus datos de navegación. Al navegar por este Sitio Web, acepta su instalación y uso. Puedes aquí consultar nuestra Política de Cookies y, si quieres, cambiar tus preferencias.
Buscar en cosmopolitantv.es

Psicología

Desarrolla tu creatividad

Pasos paraa desarrollar tu creatividad

El primer paso para llegar a ser creativos, igual que casi todos los primeros pasos, es creer que tenemos esa posibilidad.
Si estamos convencidos de que no lo somos, no vamos a mover un dedo para intentarlo. Ilusionarnos y recrearnos requiere de ganas, toca revelarnos contra nuestros miedos e inseguridades y empezar a avanzar.

El artista nace pero sobre todo se hace, de nada sirve la aptitud sin la actitud y en cambio sólo con esta segunda podemos llegar muy lejos.
Perseverancia y constancia, lo hemos leído mil y una veces pero nos da pereza, recelo y un poquito de pavor. Mejor seguir como estamos que descubrir hasta dónde somos capaces de llegar.

Puedes aprender  montones de técnicas que te ayuden a mejorar tu escritura, tu acuarela o tu pericia en los fogones pero la creatividad está dentro de cada uno de nosotros, es única y diferente a la del resto.

Vivir creativamente es vivir más y mejor, independientemente de a qué nos dediquemos y qué nos dé de comer.
No hace falta ser artista para querer ser creativo. La creatividad nos hace generosos, vitales, audaces y felices, motivos más que suficientes para ponernos manos a la obra.

Tenemos grandes ideas y sueños maravillosos pero no somos capaces de ponerlos en práctica.
No voy a poder, no voy a saber, no voy a lograrlo.


El ochenta por ciento de nuestro discurso interno tiene connotaciones negativas, vete tú a saber por qué.

Que no nos falte el para qué, sin motivación es muy difícil hacer nada. Las necesidades son problemas que debemos resolver y los deseos son cosas que nos gustaría poseer. Busquemos lo que nos emociona y pongámonos manos a la obra. 

No hace falta drogas ni alcohol para crear, muchos tiran de estas sustancias porque les permiten ser más espontáneos, o sea que les quitan los miedos. Ese pánico es el responsable de nuestra inmovilidad.

Repetimos lo que conocemos aunque no nos guste el resultado, nos quejamos del trabajo, del tráfico y de la vida en general pero somos incapaces de cambiar nada. Ser creativo es pensar en soluciones diferentes a las que repetimos de forma automática a pesar de que no nos favorecen.
Que hasta ahora hayamos hecho las cosas de determinada manera, no implica que no podamos probar otra.

Julia Cameron propone en su libro El camino del artista una herramienta que llama Páginas matutinas, se trata de dedicar todas las mañanas un tiempo para escribir, propone rellenar tres páginas a mano sobre lo que nos salga.

No es necesario que tengamos una estética literaria ni que lo que contemos sea interesantísimo, lo único importante es dejar fluir. Podemos escribir sobre la colada de ropa blanca o decir que no tenemos nada que contar. 
Hay que hacer un esfuerzo para olvidarse del contenido y soltar lo que salga a través de la tinta, sin juzgar.

Según el día, nuestro texto será optimista, negativo, repetitivo, infantil, profundo, soso o sin sentido. Da igual, no lo vamos a volver a leer, de hecho una buena opción puede ser tirar las hojas una vez escritas, ya habrán cumplido su función.
Todas esas miserias que volcamos en el papel son las que nos permiten el desbloqueo. Es difícil ser creativos si estamos pensando en la tintorería, en llevar al niño al pediatra o dándole vueltas a la bronca que tuvimos anoche con nuestra prima.

Ser creativo nos permite buscar alternativas a lo que no funciona, intentar distintas maneras de hacer, descubrir y sorprendernos.

Olvidemos la vergüenza, el qué dirán y, sobre todo, a nuestro pepito grillo interior, ese que nos dice que no valemos y que mejor ni lo intentamos.

Compararnos con los demás puede servir pero en muchas ocasiones lo que logramos es hundirnos en la miseria y quitarnos las ganas de probar. La única comparación que nos ayuda a mejorar es la que hacemos con nosotros mismos.

Si no sabes freír un huevo, qué ilusión el día que te comes uno hecho por ti. Si nunca has dibujado, qué sorpresa descubrir que te lo pasas pipa, independientemente del resultado. 
Qué entretenido combinar colores de tu atuendo, aprender inglés o a boxear. Observar que jugar al ajedrez te relaja o que el ping pong se te da de maravilla. Imagina desatornillar la lavadora para ver qué tiene dentro, pintar de blanco esas sillas horrorosas o hacerte la manicura aunque ocultes hasta tu huella dactilar. 
Siempre hay una primera vez y hasta que no pruebas, no sabes si algo te gusta.

El secreto de la eterna juventud requiere sobredosis de autoamor. Necesitamos emocionarnos, ilusionarnos y apasionarnos todos los días. Busquemos la belleza de lo cotidiano y nunca dejemos de aprender porque ese día dejaremos de vivir.


Ingrid Pistono
Ingrid Pistono, licenciada en Psicología con Máster en Psicoterapia del Bienestar Emocional.


¡Anímate!, aquí se publicarán los comentarios sobre este contenido... sé el/la primer@ en participar!!
 
Más noticias






¿Quieres recibir actualizaciones de NOTICIAS en tu dispositivo?
Ahora no ¡Vale, suscríbeme!
Tu dispositivo no puede recibir notificaciones, puede ser porque este sitio esté bloqueado.
¿Cómo desbloqueo?

Si ya está desbloqueado y sigue sin funcionar, entonces es porque tu navegador no es compatible para recibir este tipo de notificaciones