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¿Qué es la química entre dos personas?

Haz saltar la chispa

¿Qué es la química entre dos personas?


A la hora de buscar pareja podemos tener presente todo un catálogo de cualidades que buscamos en la otra persona. Aspecto físico, altura, belleza, simpatía, amabilidad... Todos estos factores son fácilmente identificables, pero existe uno muy importante del que no podremos saber nada hasta que nos llenemos de valor y saltemos a la piscina.

La llamada química entre dos personas no es algo sacado de una irrealista película de amor. Es real, tan real que analistas de la mente tan importantes como Sigmund Freud ya se devanaron los sesos para intentar explicar su funcionamiento.

Esta química amorosa no es algo que podamos forzar o buscar, pues se trata de unos procesos inconscientes que ocurren en nuestro cerebro cuando conocemos a otra persona. Estos procesos encuentran ciertos patrones en la otra persona, y si esos patrones son los mismos que nos han reportado felicidad en nuestra vida pasada, se nos hace mucho más fácil abrirnos ante esa nueva persona, como si ya compartierais algo incluso antes de conoceros.


Y aunque la ciencia no sabe explicar cómo nace exactamente esa química, sí sabe identificar las consecuencias que ocurren en tu cuerpo y mente cuando se enciende esa incontrolable chispa. ¿Cómo sabemos cuando hay química?

Complicidad instantánea. Cuando los planetas se alinean, te es muy sencillo saber que estás en la misma página que otra persona simplemente con la mirada. Aunque acabes de conocer a esa persona, las miradas se mantienen fijamente como si ambos compartierais un secreto que nadie más conoce.

Buscar el tacto. Dos personas con química harán todo lo posible por tocarse lo máximo posible. Ni siquiera tiene que ser con una intención sexual, sino simplemente para confirmar con su piel lo que sus cerebros ya saben.

Personas complementarias. Entenderse totalmente, incluso cuando no se está de acuerdo en ciertos temas. Una conversación entre dos personas con química suele parecerse a un guión de película en la que la conversación fluye de manera natural y en la que no hay miedo de decir algo que pudiera sentar mal a la otra persona.


El silencio cómodo. Pocas maneras más sencillas de averiguar si tienes química con alguien que cuando pasa un ángel y el silencio reina. Si tu mente busca desesperadamente algo que decir para que se rompa el incómodo silencio puede que no tengas la suficiente química con la otra persona. Sin embargo, si ese silencio es tan placentero como la mejor de las conversaciones, la chispa estará muy viva.

La búsqueda continua. Del mismo modo en que no puedes mantener las manos quietas cuando esa otra persona está delante, tu mente no dejará de buscar ocasiones para estar juntos cuando no esté presente. Como si se tratara de una droga, tu cuerpo sólo se sentirá en calma cuando os volváis a reunir, haciendo todo lo posible para que paséis el mayor tiempo juntos.

Aunque estas consecuencias están redactadas para definir la química amorosa, lo cierto es que se pueden extrapolar también a la amistad. La química no siempre lleva al idilio amoroso o al sexo, sino que define la relación entre dos personas que parecen haber nacido para estar juntas, ya sea como pareja amorosa o amistosa.

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