Últimos 30 días del blog

Malas noticias. Al menos para mí. Malísimas. Hoy es 17 de octubre de 2020 (yo entrego los post con un año y un mes de antelación). Repito: hoy es 17 de octubre de 2020, el año en el que no ocurren cosas buenas, y ayer recibí un mail de COSMO en el que se me comunicaba la finalización de este blog. Sí, se acaba. Y yo no puedo estar más triste.

Han sido ocho años, ocho, que se dice pronto. Ocho años en los que he reflejado, día a día, la vida de mis hijos, a mi familia. Jamás, obviamente, he tenido un vínculo mayor con un trabajo. Este es, con diferencia, el que más me ha gustado, el que más he querido. Es un proyecto personal que he llevado a cabo con ganas y con cariño. El que he hecho sin esfuerzo. Y me explico… El blog me ha llevado mucho tiempo y esfuerzo. Puede parecer que no, pero hacer esto, cuesta. He tenido que estar atenta a lo que ocurría con mis niños, apuntarlo en mis notas del móvil, hacer fotos, volcarlo todo en el ordenador, sentarme a desarrollar las anécdotas, pensar en cómo empezarlas, en cómo contarlas, en cómo terminarlas, en buscar cómo ilustrarlas… en alargar donde no había… en convertir 56 temas en 30 días que tiene el mes… en ser yo… Uff. Para sacar un post diario. Durante ocho años, todos los días. Y, sin embargo, como decía, es el trabajo que no me suponía trabajo. Sentarme a escribir sobre algo que sé, escribir desde el corazón, sobre mí, sobre los míos, desde mi punto de vista, sin tener que inventar nada, sin tener que buscar documentación, sin tener que investigar ni comparar ni crear, sentarme a escribir cuando es más describir, sobre el tema que más me apasiona de todos, no ha sido un trabajo. Ha sido un regalo.

Por supuesto, no tengo más que buenas palabras para esta casa. COSMO me propuso realizar esto, como he contado más de una vez. Desde la cadena localizaron, en los estados que publicaba de Facebook, embarazada de El Cachorro, el germen de algo con más entidad. Y fue un acierto, porque hay que ver en lo que se ha convertido. COSMO me ha acompañado durante todo el camino de ser una madre primeriza, hasta que ese título se me ha quedado pequeño. Bueno, pienso que una es madre primeriza casi hasta que se muera. Los niños crecen y una tiene que hacer frente a nuevas situaciones, a nuevos retos. Pero ya sabéis a lo que me refiero…

Mis hijos se han hecho mayores, y la finalización de este blog (lo llamo blog por defecto, pues ha sido un diario) representa precisamente eso. Ya no tengo bebés, ya no tengo pequeñitos, ya no tengo que cambiar pañales ni hay manos minúsculas que se aferren a la mía para que les sirva de apoyo en pasos titubeantes, ya no hay guarderías ni primeras veces… Ahora, no en el tiempo en el que se desarrolla este espacio, que ya sabéis, insisto, que va con un año exacto de retraso, en 2020, Don Bimbas, Pablo, acaba de empezar Primaria y El Cachorro, Simón, está en 4º. Ya tengo dos muchachitos. Y me duele en el alma dejar de ser esa “Madre primeriza en apuros” que fui y dejar de vivir “Aventuras de una madre primeriza” que estaba siendo y que estaba compartiendo con vosotros.

Ha sido un placer que mis hijos fueran “Niños COSMO”. Que crecieran de la mano de COSMO (dudo que haya existido un caso igual). Que estuvieran asociados a una TV que siempre me ha tratado bien y que siempre ha contado conmigo. Llevo colaborando en COSMO TV desde septiembre del año 2000 (lo acabo de comprobar en mi C.V.) Hacía una sección que se llamaba “COSMO Opiniones” y cubrí la Pasarela Gaudí de moda. Desde entonces, he sido guionista de las “COSMO News”, he presentado algunos de sus eventos y sido speaker de la Carrera de la Mujer durante cinco años. Durante los últimos ocho años, he aparecido en su web. Todos los días.

Me es duro despedirme, la verdad. Por eso prefiero hacerlo ahora, día 1 de noviembre, y no el 30, que será el último post. El mes de noviembre, a estas alturas, ya lo tenía preparado. Tenía preparado hasta diciembre, y así acababa el año…

madre 1

… con el Señor de las Bestias con la cadera rota por un accidente de esquí (no, si ya no sabíamos qué inventar para seguir sorprendiéndoos aquí)… y dispuestos a dar más guerra.

Pero os digo más, qué demonios. Como he pasado bastantes meses en paro, aproveché para adelantar trabajo…

madre 1 (2)

¡Tenía dispuesto hasta el mes de marzo del año que viene! Es más, ya andaba trabajando en abril y mayo. Había adelantado muchos posts porque había pasado bastantes meses en paro y, cuando me sale trabajo como periodista en una cadena de televisión, ya no tengo tiempo para nada. Aproveché. E hice bien (bueno, visto para lo que va a servir, igual no tanto ;-D), porque hace un mes que trabajo como reportera en un programa de viajes y ya vuelvo a no tener tiempo y a no aparecer por mi casa…

Noviembre estaba escrito al completo y con las fotos elegidas y colocadas. Listo para enviar. Pero he tenido que modificarlo para añadir este post que nunca quise escribir pero que sabía que no iba a tardar en hacerlo.

¿Qué deciros a quienes habéis estado ahí siempre, y a quienes os habéis asomado de vez en cuando, incluso a quienes os habéis dejado caer por casualidad y habéis disfrutado de alguna de mis rutinas? Que me ha encantado compartir nuestra vida con todos vosotros, que me leyerais y estuvierais al otro lado, a mi lado. Que me va a resultar muy, muy extraño no hacer lo de todos los días, que era meterme en Twitter y en Facebook para poner “Hoy… + el título del post del día” y colgar el enlace al post. Que me va a dar una pena inmensa no leer los comentarios fijos que me escribíais algunas en un grupo de FB en especial… Que voy a tener que aprender a vivir sin mi “Diario de una mamá”.

Todo tiene un final. Este diario iba a tener un final. Para mí este final representa muchas cosas. Implica demasiados aspectos. Estoy demasiado triste. Y, sin embargo, solo puedo decir una cosa: GRACIAS.

Y, ahora, vamos a hacer como si nada y a intentar entretenernos, como siempre, el mes que nos queda, ¿vale?

Vamos con lo que tenía escrito para hoy, que había titulado: “El día de los muerticos vivientes”:

“Mira, mamá, parece que estoy muerto”, me dice Don Bimbas. Ha pillado la lápida de decoración de Halloween y se ha puesto tal que así:

madre 1 (3)

Por supuesto, seguidamente se levanta como un zombi…

madre 1 (4)

La fascinación que tiene este niño con lo oscuro, con lo tétrico, es como para estudiar.

Quizá es por eso por lo que a todos sus muñecos los quiere mandar al otro barrio. Me chifla la barraca de feria que se monta para derribar muñecajos con una pistola.

madre 1 (5)

Por descontado, a tan maravilloso tiro al blanco se apunta su hermano. Esta vez, con las pistolas que disparan coches.

madre 1 (6)

Se produce una auténtica escabechina.


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios