Siesta terapéutica

Se echa el Señor de las Bestias una siesta y, al rato, se le encarama el mandrilillo. Comienza a caminar por toda la espalda, a pisotearle el omoplato.

 

madre 17 (1)

 

¿Tú te crees que el otro se ha despertado? Nanay. Lo que no sé es cómo se va a levantar.

Por cierto que en Tailandia se paga por que te hagan esto…

 

A dibujar

Ojo a la postura que adopta el pequeño para hacer unos rayajos dibujar en un cuaderno de colorear de El Cachorro y sacarlo de quicio.

madre 8 (1)

Aunque en esta ocasión El Cachorro no ha sufrido tanto porque estaba muy concentrado creando un tiburón martillo.

madre 8 (2)

(Aún por averiguar si lo ha hecho adrede o ha decidido lo que era después de haber mareado la plastilina).

Un monstruo en la familia

Cuando rompe algo, primero te quiere colar un «se ha roto», como si fuera cosa del afán de autodestrucción del objeto en cuestión, y cuando le haces ver que no te lo tragas, te vuelve a intentar convencer de que no ha sido él, que ha sido el monstruo.

niño

¡El monstruo, tú! Lo saca a colación cada dos por tres. Qué bonito es eso de tener un monstruo a mano para echarle la culpa… No sé ya si ponerle otro plato en la mesa y todo.

Hablando de platos en la mesa. Y de monstruos en la imaginación de un niño, o en sus sueños…

niño

He aquí la virtud para quedarse dormido durante la comida. A ver si dice algo del famoso monstruo cuando despierte. ¡Lo mismo le echa la culpa de haberse comido su plato!

En la vida consciente, lo que veo es que ahora nos va a tocar cargar con dos…

niño

Este sí que es un experto en caer en los brazos de Morfeo mientras está amorrado al biberón.

Se habla poco de la comida como somnífero.