Ayuda inestimable

Que ha visto Don Bimbas a la mujer que le cuida y a su padre colocando las fundas recién lavadas del sofá…

 

madre 15 (1)

 

… y ha acudido presto a ayudar.

 

De verdad, con qué esmero.
 

madre 15 (2)

 

Sin su inestimable colaboración, esto no habría sido posible.

 

(Ahora, si se lo llegas a pedir… “Pequeño, ven aquí a echar una mano”. Buah, sale corriendo para el lado contrario…)

 

Oleaje

Que no sabía yo que en Almería el mar se las gastaba así. Un oleaje del patín. Con olas que rompen con furia en plena orilla, incluso.

 

Pues ha sido la atracción del día. No le ha podido gustar más a El Cachorro…

 

madre 14 (1)

 

madre 14 (2)

 

madre 14 (3)

 

Bueno… y a su padre…

 

madre 14 (4)

 

madre 14 (5)

 

Bueno… y a mí…

 

madre 14 (6)

 

madre 14 (7)

 

Ha sido una paliza. Nos hemos llevado unos buenos viajes. Los tres hemos acabado con arena hasta en… bueno, ya os lo podéis imaginar.

Esta no es mi madre

Que levante la mano al que no le haya ocurrido alguna vez que se haya confundido de padres. Haber agarrado la mano de un desconocido pensando que era su padre y llevarse un sorpresón al mirar para arriba. ¿A que a todo el mundo? Tarde o temprano, sucede. Pues bien, hoy ha sido la primera vez que El Cachorro me confunde con otra.

 

madre 12 (1)

 

Salíamos del hotel, íbamos bajando las escaleras que veis detrás con cierta lentitud, por aquello de ir con Don Bimbas “El Independiente”, que todo lo quiere hacer solo, cuando veo que El Cachorro, que ya está abajo, sale disparado hacia delante. Le grito, pero no me oye. Parece concentrado en un objetivo. Va directo, con prisa, sin que nada le distraiga. Y ya es cuando llega a alguien que va vestida parecida a mí, con una camiseta de tirantes y un pantalón corto, la toca y ella le mira desde arriba extrañada y él desde abajo más extrañado aún, que le vuelvo a llamar y entonces sí que veo que intenta buscar el origen de la voz familiar que grita su nombre. Me localiza y viene. Le pregunto que qué ha pasado, que por qué ha ido allí. Y el pobre no me lo quiere ni contar. “Te has confundido, ¿verdad, cariño? Pensabas que esa chica era yo”. “Sí…”, me ha reconocido, como avergonzado. Aaaaay, qué mono. Qué corte se habrá dado. Si lo sabré yo…

 

 

Lo mejor de esta confusión es que lo ha hecho… ¡¡con una adolescente!! Cómo adoro a mi hijo, por el amor de Dios.

 

(Por cierto, descubro que “El Independiente” a veces sí permite ser ayudado a bajar las escaleras… Pero no por cualquiera):

 

madre 12 (3)

 

madre 12 (4)

 

<3

Báñame, mamá, por favor

Fijaos la de días que lleva El Cachorro sin darse un baño con jabón, con eso de que está a diario a remojo en la piscina y que subimos a casa a las mil y monas, que hoy ya me lo ha pedido hasta de rodillas.

madre 6 (1)

El otro también tiene su particular forma de pedírmelo.

madre 6 (2)

Se enmantequilla entero, me enseña el tema y ya no me queda más remedio…

Qué limpitos me han salido.

Papá mola más que mamá

Como siempre, El Cachorro termina de hacer caca y me llama para que le limpie. Estando en plena faena, me confiesa que esta vez «quería con papá». «¿Y eso?», le pregunto. Más que nada porque suelo ser yo la que realiza esa embriagadora tarea y me suele preferir a mí, aun cuando coincidimos en casa el Señor de las Bestias y yo. «Porque me gusta más», me dice. Así, sin paños calientes. «¿Por qué?», me intereso. Más que nada (again) porque me da por pensar en si lo mismo él ha desarrollado una técnica para limpiar culos estupenda que yo desconozco. Pero nada más lejos. El Cachorro prefiere a su padre «porque me lleva a la finca y me deja jugar con el móvil».

Hale, tócate los pies.

madre 1 (1)

Se cumple el tópico. Mamá es la malrrollera que le obliga a hacer cosas que no molan tanto.

Como ir de compras. Les aburre bastante. Salvo en alguna ocasión…

madre 1 (2)

(Por cierto, ojo a la consideración que hace El Cachorro al hecho de limpiarle el culo. Se supone que es un honor para nosotros tener que hacerlo).