Gato escaldado

De gatacho me lo han pintarrajeado.

madre 20 (1)

Es raro que se haya dejado. Estoy alucinada, porque no le gusta. Pero como él de gato ya tiene el carácter, como buen felino, será que le habrá dado hoy por ahí…

Luego quítale toda la pintura, claro. Frota que te frota, le he dejado la cara escocida, al pobre. Vamos, que de gato ha pasado a estar disfrazado de culo de mandril.

Semana de carnaval

Yyyyyyyyy aaaaarrrrrancamooooosss la semana de carnavaaaaal. Pistoletazo de salida el lunes con el gran clásico: los niños al cole en pijama. Fijaos si será clásico que, yendo El Cachorro al cole y Don Bimbas a la guarde, coinciden incluso en el día.

madre 5 (1)

Martes, Don Bimbas con gafas y El Cachorro con la cara pintada. Yo me había ido prontísimo a trabajar, y me manda el Señor de las Bestias esta foto:

madre 5 (2)

Pues el Spiderman le ha salido bastante conseguido…

El miércoles, El Cachorro tenía que llevar algo en la cabeza. Y pese a haberle insistido todos en que la máscara de Spiderman le iba que ni pintada (nunca mejor dicho, pues teníamos la referencia del día anterior)…

madre 5 (3)

… al final ha consentido con esta gorra:

madre 5 (4)

Algo es algo, porque a Don Bimbas le tocaba peluca y ya sabéis que naranjas de la China…

Mientras, el padre de las criaturas y yo, íbamos pergeñando próximos disfraces. Porque para el jueves, Don Bimbas tiene que ir con un sombrero o gorra y yo ya ando familiarizándolo con uno que le traje de México y para el que no encontraba ocasión de ponérselo.

madre 5 (5)

Qué rico, mi mexicanito.

Pero para el viernes tiene que ir disfrazado de marciano. Y como a mí me queda algún rescoldo de cuando en mi época no existía tanta gama de disfraces o lo que no existía era tanto consumismo, y había que ingeniárselas, tal y como hacía mi señora madre, decido inventar uno. Y la cosa va tomando esta forma…

madre 5 (6)

Por su parte, el Señor de las Bestias me enseña los aperos que está eligiendo para El Cachorro.

madre 5 (7)

Pues al día siguiente tiene que ir disfrazado como él.

madre 5 (8)

Y no puede estar más auténtico. Es el Señorico de las Bestias.

El pocholo, por su parte, ahí que hemos conseguido que llevara el sombrero…

madre 5 (9)

… solo para la foto. Antes de entrar en la guarde, me lo ha tirado a la cara.

Yo no sé cómo tiene esa aversión a ponerse cosas raras encima cuando tiene una madre que todo lo contrario…

madre 5 (10)

Alucina.

Pero es que no va a haber carnaval solo para ellos, ¿no? El jueves noche tengo fiestorro. Pero fiestorro, fiestorro. Imaginad el calibre cuando lo más enfocado de la noche, es esto.

madre 5 (11)

Pero falta el colofón. Ya en viernes, El Cachorro se pone el disfraz en el que he trabajado estos días. El delantal es de su cosecha.

madre 5 (12)

Y Don Bimbas… ojo al disfraz de marciano que me he cascado, con antenas de mariquita.

madre 5 (13)

Un éxito de disfraz. Desde luego, a original no le ganó nadie.

madre 5 (14)

Su profesora se estuvo riendo hasta marzo.

A mí en cambio creo que los sudores y el estrés de esta semana no se me van a pasar ni dentro de un año… que estaremos en las mismas. Yuju.

Unos apuntan maneras y otra colecciona secuelas

Que ya digo yo que Don Bimbas se anunciaba desde la tripa. Lo que se movía y los golpes que me daba no eran normales. En efecto, desde que nació el tío es así, una guindilla que no para de moverse y bastante bestiajo. Da golpes y SE da golpes a diestro y siniestro. Calcado a cuando era un feto.

 

En cuanto a El Cachorro, lo tengo frito a fotos. Ahora más o menos se va soltando y, oh, sorpresa, está pasando de rechazar de plano que le enfocara a pedirme que se las haga (alguna rara vez). Pero hasta hace nada, lo dicho, me veía con la cámara en ristre y se tapaba, harrrrto de mí.

 

Hoy FB me recuerda lo que hacía hace cinco años, cuando estaba dentro de mí. Yo estando embarazada ya publicaba un diario tipo esto en esa red social, pero más conciso. Aquel día rezaba así:

madre 3 (1)

Estamos el Señor de las Bestias y yo esperando a que le hagan una ecografía a El Cachorro, que no para de moverse.

 

– Adivina qué está haciendo” – le reto.

– Esconderse – me contesta.

 

Ya nos vamos conociendo”.

 

¿Veis? Nada de condicionamientos socioambientales. El Cachorro ya me boicoteaba las fotos. Los niños son como son desde antes de ver la luz. Lo digo tras una prueba, como veis, empírica.

 

Lo que me divierte es lo mucho que FB se empeña en recordarme mi embarazo. Vuelve a la carga con el de hace cinco años, el de El Cachorro. Leo al día siguiente mi estado:

madre 3 (2)

Cada mañana me unto la crema de cara, la crema antiestrías en la tripa, la crema hidratante del cuerpo, el desodorante en crema, la crema de los pezones… Vivo con miedo a que alguien me abrace y yo resbale saliendo despedida hacia el espacio”.

 

En efecto, tenía complejo de trucha. Hay que decir que para el segundo embarazo desaparecieron prácticamente todas las cremas. Y para la que conservé, que fue la del perineo, para mantener todo el asunto elástico en caso de que diera a luz por vía vaginal, para evitar la episiotomía, no sirvió de nada. Quizá le debiera haber advertido al ginecólogo en plena faena, mientras empujaba y con la cabeza de Don Bimbas asomando: “Oiga, señor médico, aparte esas tijeras de mi ser, que me he estado dando una cremita ahí en los bajos para que pueda caber una sandía sin que se me desgarre nada”. Esta conversación podía haber sucedido si al menos hubiera visto las tijeras (o el bisturí, la sierra eléctrica o lo que sea que utilicen para tajarte). Pero no. Y entre que él no se paró a enseñármelas y ni se lo pensó, y que yo, con la epidural, ni me enteré, ahí estaba dando a luz tan contenta, pensando incluso en que, en efecto, mi orificio se había estirado cual chicle y que ahí no había ocurrido nada de nada. La “sorpresita” me la llevé a posteriori.

 

Ahora ya tengo la cicatriz de la cesárea y la cicatriz de la episiotomía. Menos mal que está descartado un tercero, porque seguro que para entonces han inventado que también se pueda parir por el sobaco y me gano otro bonito corte con su bonita cicatriz.

 

Vamos, que uno es tan movido como antes de salir al mundo y el otro se esconde de las fotos igual que cuando se estaba cociendo. Son iguales en lo de ir anunciándose aunque en distintas facetas. Como mis cicatrices. Ambos me dejaron una, pero cada uno de ellos a su manera…

 

De dónde vienen los niños

¡Me cago en diez!

madre 4 (1)

De todo de que se puede hablar sobre el cuerpo humano, a nosotros va y nos asignan esto. Jopé, ¿tan pronto?

 

Lo he puesto en común en el grupo de madres de Whatsapp y parece que soy la única pringada a la que le ha tocado este tema. A ver si va a ser porque el curso anterior la profe determinó que es que yo hacía los trabajos más originales (o eso es lo que comentó en una tutoría, lo mismo se lo dice a todas) y me ha colocado el temita de marras, para ver por dónde le salgo…

 

El Cachorro tiene que exponerlo el día 4 de noviembre, pero el trabajo que tenemos este fin de semana para entregar el lunes consiste en pegar en una hoja un prospecto medicinal y explicar para qué sirve esa medicina, su posología y demás. Estoy por vengarme y pegar el prospecto de la Viagra.

 

Si hay que calcar. Se calca

El Cachorro tiene que hacer el calendario de octubre. Copiarlo de uno que les ha facilitado la profesora. Cuando pone todos los números, le digo que le quedan datos por escribir. Cuando me lo vuelve a enseñar me encuentro con esto:

madre 2 (1)

¿¿Samsung?? ¿Perdona? ¿Y este patrocinio?

 

Él me remite a la fotocopia. Y… ¡en efecto!

madre 2 (2)

Fijaos bien…

madre 2 (3)

Anda que no se complica.

madre 2 (4)

No escribirá lo que tiene que escribir, no. Pero estas originalidades lo compensan todo.

 

Si cuando digo que es un niño fuera de lo común, no me equivoco.

Mentor

“Como yo, Pablito. Así, así”, le dice El Cachorro a su hermano mientras se encarama a la valla. Me chifla ese papel de mentor, de hermano-mayor-que-sabe-hacer-cosas que desempeña con tanto gusto, porque le encanta enseñar.

madre 12 (1)

 

Y contemplo la escena a distancia, aún a riesgo de acabar el día teniendo dos hijos magullados y desdentados.

 

Porque ya ha llegado el momento en el que los accidentes se van a multiplicar por dos, me temo. El Cachorro es un ejemplo para Don Bimbas. Y Don Bimbas imita toooodo lo que hace su hermanísimo. Pero todo.
Hasta durmiendo. No es un niño que lo haga con chupete ni con peluches ni con dou-dou. Pero hoy ha decidido hacerlo con dos objetos: dos coches.

madre 12 (2)

Ha heredado la costumbre de su hermano mayor. El Cachorro se va todas las noches con coches a dormir. Don Bimbas ni se ha planteado si son cómodos como compañeros de colchón, ni si verdaderamente le ayudan a conciliar el sueño, ni si le gustan más que otros juguetes. Es con lo que duerme su adorado hermano mayor y con eso basta. Por algo será.

 

Todo se pega menos la hermosura. Bueno, en el caso de estos niños, hasta eso.

 

Repartiendo culpa

Hoy ha llevado a Don Bimbas a la guarde su padre. Hoy le ha hecho a él el numerito. Yo me siento mejor, porque así el peque no me relaciona solo a mí con la traición de dejarlo. Ñej, ñej.

madre 11 (1)

La profe se lo tiene que arrancar, y no es una exageración literaria, de los brazos. Él se tira en plancha hacia el vacío, alarga una mano hacia su padre, en plan “sálvame”. Llora.

 

De verdad que la escena es dramática como ella sola.

 

Un drama de pacotilla, por lo visto. Nos cuentan que es perdernos de vista y cortar el llanto de forma radical.

 

Menos mal que nos pilla con callo.

madre 11 (2)

Porque este episodio ya lo hemos vivido…

Telekinesis

Vas por la calle y el carrito anda solo.

madre 10 (1)

Cualquiera que me vea de frente se debe pensar que lo manejo con la mente.

 

Es el peque quien lo empuja y lo lleva (¡sorpresa!), divinamente por cierto, sin ver un pijo. El efecto es divertido porque no asoma y de verdad que parece que el carrito va teledirigido. Los transeúntes se sorprenden y se parten de risa a nuestro paso.
Pero… ¿¿no nos cansamos de andar siempre llamando la atención??

Educando a mamá a comer

Mi hijo se ha propuesto llevarme por la senda del bien. Decide darme una de sus chuches favoritas: una zanahoria.

madre 9 (1)

Verme a mí sujetando una zanahoria ya es la leche, ¡¡pero viéndome comerla…!!

 

Y la he comido.

 

Yo a él le he dado donuts de chocolate para desayunar.

 

Entre él y yo, el equilibrio. Somos el yin y el yan.

 

 

Porque el otro… el otro ya digo que es como servidora. Si quieres que Don Bimbas se tranquilice, no te de la murga y esté concentrado en algo, dale chuches.

madre 9 (2)

Esta es la imagen de cuando sabes que algo se come pero no sabes muy bien cómo.

 

Si es como yo, que lo es, o se lo quito ya y se lo abro, o es capaz de arrancarse a dentelladas y comérselo tal cual, con plástico y todo.

 

Con la tripota satisfecha, es verdad que encuentra otras cosas con las que entretenerse. Se puede pegar la tarde poniéndose y quitándose sus chanclas… y las de todos los de la urbanización. Menudo entretenimiento. Barato me va a salir.

madre 9 (3)

(Aquí hay un culo. Es monísimo, pero no lo pongo porque hay algunos muy asquerosos por ahí sueltos…)

madre 9 (4)

Hay que decir que es capaz de andar con maestría con unas chancletas 17 números más altas que las suyas. Y comerse 17 palmeras de chocolate. Qué no sabrá hacer, este chilindrín.