Las letras de su nombre

He puesto a Don Bimbas a escribir su nombre porque se supone que ya debería saber hacerlo, y me temo que ni por el forro.

El Cachorro se lo ha escrito para que copie. Y él lo ha escrito. Y mejor de lo que pensaba.

madre 15 (1)

¡¡Pero ojo a la be…!! Parece un poste al que le han salido dos granos. Ahora, a firma original no le va a ganar nadie.

Morramen

El otro día, saliendo del cole, Don Bimbas intentó endiñarme su mochila. Me negué. Así que se dirigió hacia otra potencial víctima:

– Simón, ¿me llevas la mochila? – le preguntó a El Cachorro.

Y el otro ¡cogió y se la llevó!

madre 23 (1)

Alucino. Cómo vio claro el pequeño que se podía aprovechar de lo bendito que es el mayor.

Así que, ¿qué pasó a los días? Que Don Bimbas no quería vestirse y El Cachorro fue a ayudarle. Era ayer cuando les dije que no bajábamos al patio hasta que el pequeño no se vistiera.

El Cachorro ha madurado lo suficiente para saber qué es lo que le conviene.

madre 23 (2)

El otro no va a madurar en su vida, haciendo que los demás trabajen para él.

Pero es que, al día siguiente, el canijo vuelve a negarse a vestirse para ir al cole y vuelve a dejarse hacer por su hermano, que se encarga del cometido.

madre 23 (3)

Es un sol, El Cachorro. Me ve agobiada y se responsabiliza de esa parte, de hacerse cargo del huevazos pesadito de su hermano.

Lo de El Cachorro no es del todo desinteresado, puesto que ha visto cómo, estos días que está más hacendoso y con más ganas de obedecer y de agradar, yo le premio con alguna partida a Megalodón (qué enganche tiene, pardiez). Pero lo mismo da. Se está portando de diez. En cuanto a Don Bimbas, menos mal que no es Luis XIV, porque no veáis si iba a abusar de sus criados, el cacho tirano.

Declaración de intenciones

Por si acaso no hay carteles…

madre 20 (1)

He de confesar que yo, ni los he visto. Sí, soy así. A veces no veo algo así me salte a la cara. Y, además, he considerado que esto se coloca así para, precisamente, que sea probado.

Pero cuando me avisa el Señor de las Bestias de que los menores tienen prohibido hacer el cabra (vaya desilusión), voy corriendo a decirles que se bajen y que ni se les ocurra tocar nada.

El Cachorro: “Cuando yo sea padre con Jimena (nombre ficticio)…” – Jimena es su novia, una rubia guapísima de su cole que tiene un año más, y a la que aún no ha visto desde que han vuelto de vacaciones – “… no voy a castigar tanto como tú”. “Ya veremos”, le replico.

madre 20 (2)

Y añade: “Y si Jimena castiga mucho, yo le diré: “No es tan grave…”” Así, en plan concescendiente.

Tócate los…

Y no es el único plan de futuro que tiene. A los dos días se agarra un disgusto con su padre. Le ha gritado y hablado mal. Él, entre lloros, coge y me dice: “¡Le voy a llevar a la residencia cuando sea mayor!”. ¡Toma ya! ¡Qué jodío! ¡Pero así! ¡Tal cual me lo ha soltado! Del alma le ha salido.

Me tiene impresionada. Vaya previsión. Yo no sabía qué iba a hacer con la vida hasta hace un par de años.

Superbápiro chupeguay

Yo hay palabras que voy a echar de menos muchísimo. La evolución es muy lenta, pero está teniendo lugar, como es lógico. Don Bimbas sigue con su divertidísima lengua de trapo, pero va perdiendo parte de su particular vocabulario a medida que pasa el tiempo. Un horror para mí.

Hoy me hace una demostración de la velocidad que alcanza con su bici y me dice: “¿A que mi bici va superbápiro?”

madre 18 (1)

SUPERBÁPIRO. Es que muero.

Está Vedre está manchado”, me dice. Se ha salido Cola Cao quedando por encima de Darth Vader, que según Don Bimbas es Está Vedre.

madre 18 (2)

Es que es mundial.

Coloca animales todo ordenaditos. Voy a sacar una foto, y me salta: “Poavía no, mamá. Este ez más chupeguay”.

madre 18 (3)

Poavía” (todavía), “ipués” (después), “pamién” (también)… ME LO COOMOOOO.

Y, además, generalmente le entiendo. Porque cuando no lo hago, ya no me hace tanta gracia. Y a él menos.

Menos mal que, como sabéis, contamos con el traductor simultáneo: su hermano.

A-HO-RA

En El Corte Inglés Don Bimbas se fija en un cartelito:

madre 18 (4)

– ¿A que eztá activada entrá por ahí ariba?
– ¿Qué es “activada”?
– Prohibido – aclara El Cachorro.

A ver, por favor, ¿¿SE PARECE EN ALGO “ACTIVADA” A “PROHIBIDO”?? Así que, a veces, creo que entre el lengua de trapo y su traductor, me están tomando el pelo.

Velas

Les digo a los peques de bañarse y a El Cachorro se le ocurre que le apetece como los baños de mamá, con velas (que me los doy de Pascuas a Ramos, no os creáis). La idea ha surgido porque las he encendido en el salón para dar ambiente y a él se le ha encendido la bombilla. Así que trasladamos las velas al baño. En el camino, parecen los de la Santa Compaña.

madre 13 (1)

He repartido las velas por todo el baño, y alguna ha ido a parar al lado de la bañera.

– No salpiquéis, que se apagará – aviso.

Ya, ya, diréis. Qué pocas luces, hija. Pues no. Intento que, de esta manera, al menos para respetar la luz de la vela, que tanta ilusión les hace, hoy no chapoteen como acostumbran y lo dejen todo como un abrevadero de patos.

madre 13 (2)

Pero tenéis razón, he pecado de inocente. De una de sus salpicaduras la han apagado y, como apenas veían, han inundado el baño.

El eco de El Cachorro

Don Bimbas hace en su vida exactamente lo que hace El Cachorro. No parece tener voluntad propia (y, sí, la tiene, vaya si la tiene). Vamos a un restaurante.

madre 12 (1)

La camarera:

– ¿Para beber?

El Cachorro:

– ¡Trina!

Don Bimbas:

– ¡Trina!

La camarera:

– ¿De naranja o de limón?

El Cachorro:

– ¡De naranja!

Don Bimbas:

– ¡De naranja!

Se va la camarera con la comanda y enseguida vuelve:

– No hay Trina. Hay Aquarius o Nestea.
– ¿Qué queréis? – les pregunto.
– ¡Aquarius! – dice El Cachorro.
– ¡Aquayus! – dice Don Bimbas.
– ¿De naranja o de limón? – pregunta la camarera.
– ¡De limón! – dice El Cachorro.
– ¡De limón! – le secunda Don Bimbas.
– ¡No, no, mejor Nestea! – rectifica El Cachorro.
– ¡Nestí! – corrobora Don Bimbas.
– ¿De naranja o de limón! – vuelve a preguntar la camarera.
– ¡De naranja! – dice El Cachorro.
– ¡De naranja! – respalda Don Bimbas.

Veis el criterio que tiene el pequeñajo, ¿verdad?

Minichorizo

Vamos a una terraza y, al sentarnos, veo que Don Bimbas saca unas moneditas y se pone jugar.

– ¿De dónde has sacado ese dinero?

Silencio.

– Cariño, ¿de dónde has sacado ese dinero?

Cara de culpabilidad.

– Dime, ¿dónde estaba ese dinero?

Por fin…

Eztaba solo… – confiesa.

madre 10 (1)

¡Ha mangado la propina de otra mesa! Lo ha tenido que coger su abuelo y llevarlo a devolver las monedas.

El apuntador

Pide El Cachorro: “¿Me sacas una foto en esta playa inmensa y solitaria tan bonita…?”, y completa: “¿… con pis de madre?”

madre 5 (2)

Había entrado a mear y ya tenía que estar atento el cronista oficial.

madre 6 (1)

Qué cosas tiene, la madre que lo parió.

madre 6 (2)

Por cierto, cualquiera se lo echa en cara…

madre 6 (3)

¿¿Hola??

¿¿Pero estáis viendo esto??

¡¡Ojo a los musculitos!! Tiene una bola nada desdeñable.

madre 6 (4)

Y es de que no paran quietos, de que escalan, de que les dejo hacer cosas, moverse y caerse. Y, a lo tonto, parece el hijo de Cristiano Ronaldo, solo que sin hacer pesas (por-fa-var).

¡Mis hijos están cuadraos!