Madres modernas (que boicotean fiestas infantiles)

Mira, ¡mira!, esto ya es el acabose.

Mañana la clase de Don Bimbas celebra la Fiesta de la Primavera. Pueden ir vestidos de algún motivo relacionado con la estación: collar de flores, con temática flower power, de hippies, etc. Y para desayunar, dice la profe, algo para compartir.

¿Pues no va una madre, en el chat del cole, que dice que ha comprado unas galletas de dinosaurio, y va otra y dice lo siguiente?:

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¡Que pensaba en un “TAPER DE SANDÍA CORTADA”! ¿Sandía? ¿¿Hola?? Y que no sabe si va a tener mucho éxito al lado de las galletas.

Hombre, PUES NO.

Pienso en que puede que se trate de una broma.

Qué equivocada estoy…

Porque no acaba ahí la cosa. Salta otra: “Pues galletas y sandía me parece una combinación perfecta”. Mujer, sí. Aunque dudo que, si no va a haber alguien que amenace a los críos con que, si no comen sandía, no hay galletas, se lancen en plancha a por la sandía. Pero bueno. Mal, desde luego, no me parece. Como iniciativa es fantástica.

PERO, ahora es cuando se anima la madre de las galletas de dinosaurio…: “Si llevamos todos fruta, encantada, mi hijo solo desayuna eso, pero como la profesora en los cumples comentó que tenían que ser cosas envasadas, por eso”. Raudamente, acude al rescate otra madre con la solución: “Pero fruta sí se puede. Se refiere a nada cocinado o elaborado por nosotros”. Y la madre que ha renegado de sus galletas de dinosaurio determina: “Pues entonces llevo fruta, fresas por ejemplo”.

Eeeeeeh. A ver, que esto está adquiriendo tintes serios… Así que aporto mi granito de arena de #malamadre total para que esto no se desboque (soy la del bocadillo verde de la captura de pantalla).

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Pero hacen como que no me leen. Y siguen con lo de la fruta. La que había comprado galletas de dinosaurio ya se ha convertido del todo, despreciando y repudiando totalmente sus galletas de dinosaurio, y propone: “Si os parece bien a todos podíamos llevar mañana solo fruta”. TÓCATE LOS PIES.

Y el resto…

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¿¿De verdad a estas madrespluscoamperfectas les parece bien llevarles a los críos para su fiesta… FRUTA?? ¡Para su F-I-E-S-T-A!

De verdad.

Se me vienen todas arriba:

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Lo tengo claro: las madres modernas NO QUIEREN a sus hijos. Valoro intervenir para decir que yo aportaré un táper de acelgas y algo de pescado azul, que es muy sano, a ver si pillan el sarcasmo. Pero desecho la idea porque seguro que me aplauden.

Hay una madre que se atreve a decir que una fiesta con fruta, galletas y gusanitos es una buena fiesta. La madre apaciguadora que aúna criterios.

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Pero la arrepentida, que debe estar flagelándose con el látigo de siete colas en la espalda por habérsele ocurrido comprar galletas de dinosaurio, determina: “Si hay galletas, la fruta no la van a probar”.

Claro. CLA-RO.

Total, que continúa la cosa con fruta de todo tipo y condición. Y zumos para beber, por supuesto, qué batidos ni qué batidos.

Una del Team Zumos dice que ha comprado unos de manzana (DE MANZANA): “Eco y sin azúcar, para seguir por el buen camino”.

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¿¿SE-PUEDE-SER-MÁS-TRISTE??

Madre mía, pobres críos, ¡pobres críos! Vaya manera de echar por tierra una fiesta.

Y por fin una, ¡una! (además de yo), se atreve: “Pues yo pensaba llevar Boca Bits o mi hija me mata”.

Recibe un emoticono de pulgar para abajo (menos mal que no estamos en tiempo de los romanos, porque la lanzan a los leones), y yo ahí es donde veo la grieta donde poder contraatacar:

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Y entonces aparece, CHAN CHARACHÁN…:

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… ¡La bruja piruja cum laude!

¿¿Pero será posible?? Ojo a la mentalidad dictatorial: “Si no les damos esta opción”. Que, traducido, significa: “VAN A COMER FRUTA SE PONGAN COMO SE PONGAN”. Dice que “seguro que cada uno encuentra algo que le guste”. O NO. O igual hay alguno al que no le gusta la fruta, ¿se lo ha planteado alguien?

Me veo obligada a insistir:

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NO-ME-HACEN-CASO. Siguen a lo suyo, pensando en quién se encarga de comprar pajitas para beber esos zumos insípidos y deprimentes.

Veinte minutos de cháchara vegana después, aparece una madre (en respuesta a uno de mis mensajes) comunicando que su hijo seguramente no quiera nada porque la fruta no la quiere ni ver. TATE. Pero dice: “Pero me sumo a la mayoría y llevaré pera en trocitos”.

Joooooooooooopé. Lo que hace la turba. O sea, tu hijo no come fruta ¿¿y vas a llevar pera para su fiesta?? ANDAMAJABÁJATELAFAJA.

A todo esto, nadie, NA-DIE, le pregunta a esta madre qué alternativa se puede llevar para su pequeño.

Así que vuelvo a la carga:

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Otra madre, tímidamente, apunta: “Me parece bien también que alguien lleve gusanitos”. Y la madre del niño que no come fruta me dice entre risas: “Mi hijo te va a adorar, Amaya”. TOMA, NO. Claro que me va a adorar. Tu hijo, el mío y todos los niños de la clase. Pero vamos, NORMAL.

Que, oye, estoy TOTALMENTE A FAVOR de que se celebre un día el Día de la Fruta. Entonces, convenientemente aleccionados los críos, ya sabrán que ese día se hará una especie de Oda a la Fruta (aunque en el calendario de almuerzos ya se establece la fruta para los miércoles) y seguro que lo disfrutarán horrores.

Pero, en lo que a hoy se refiere… estoy hasta el píloro de tanto rollo zen, así os lo digo, de tanta vida sana, de tanto saludo al sol, de tanto sin azúcar, sin gluten, sin hidratos, verde, eco y hojas de parra en vinagre. Estoy indignacérrima. ¡Menudo despropósito! ¿Desde cuándo los niños asocian la alimentación de una fiesta, ¡una fiesta!, a la sandía? Es que me los estoy viendo en el recreo hablando con los de otras clases: “¿Que habéis comido Doritos y dónuts? Uff, qué insano y aburrido. Nosotros unas deliciosas uvas”. Venga, hombre, ¡dejad a los niños que se salten su aburridísima dieta de soja y quinoa por un día para comer unos ganchitos y unas gominolas, para que se relaman y disfruten de la vida un poco! Que seguro que vosotras os habéis atiborrado a garrotes de chocolate.

Cómo se puede tener tan mala idea, madre del amor hermoso. Qué madres más malvadas.

P.D. A ver, padres de la clase de mi hijo que me leéis, que sé que hay varios que lo hacéis… ¡¡no os sublevéis por este post!! No escribo esto para ofender a nadie. Los nombres los tapé en su día en las capturas hace un año (este blog, como estáis comprobando, va con un año de retraso exacto), así que ni sé quién dijo qué ni nada, ni me importa, y os guardo el mismo aprecio a todos. En este diario se intenta contar las cosas de esta manera. Al revés que en la vida real, que hay cosas que se piensan pero no se dicen, yo cuento sin filtro las cosas que pienso en el momento que suceden, o que pensamos muchos o algunos, pero que no se dicen. Ahí reside su originalidad. En la exageración está el humor.

Y, en realidad, me da envidia que alimentéis tan bien a vuestros pequeños, mientras yo… en fin, tengo días…

Os mando besos. Y unas cerezas, si queréis. 😀