El gorro de Spiderman

Se va a llevar el Señor de las Bestias a los críos a la finca. Hace un frío del carajo, así que me pide que les saque gorro, bufanda y toda la pesca. Por tanto, saco gorro, bufanda y toda la pesca.

Y luego me fijo en lo que hay en el cajón: el gorro de Spiderman que le cayó a Don Bimbas por Reyes este año, hace 12 meses, y que dijo “no tuta” y ahí se quedó. Las veces que intenté ponérselo, fueron infructuosas. Y me da por sacarlo también: “A no ser que quieras este…”, pruebo.

Oye, tú, lo mira como si no lo hubiera visto en su vida. “¡Yo quiero ese!”, dice. Se lo pongo. Encantado de la vida.

madre 1 (1)

UN AÑO se ha pegado este gorro muerto del asco en el armario.