¡Manos arriba!

Entro en el cuarto de los niños, a darles un besito y verlos dormir. Y me encuentro a Don Bimbas de esta guisa:

madre 26 (1)

Debe estar soñando que le están atracando…

Ya podía rendirse tan fácil, el mochuelo. Pero se ve que solo baja la guardia mientras duerme. Qué majico. Me voy callandico porque si lo despierto, la lío pero gorda. Porque el otro, no. Puedo ir al cuarto con un cuadro flamenco, y El Cachorro no dejará de roncar ni un instante. Pero Don Bimbas tiene mal dormir. Se despierta cada dos por tres y no necesita, por lo visto, descansar como el resto de los mortales. Así que, despertarlo, es hipotecarte la noche. Ya lo hará él solito…

Coger sueño

Don Bimbas ahora solo se duerme si es en mi cama y abrazado a su hipopótamo de luces y sonidos.

 

Pero hay veces que no encuentra en la programación del hipopótamo nada que le convenza para dormirse. No si no es con su mamá al lado. De hecho, la mayoría de las veces. Así que me toca hacer guardia a su lado hasta que se queda K.O. Me tiene pelín esclavizada.

madre 27 (1)

Y no es nada operativo. Porque invierto el gran rato en que se duerma, siendo en general contagiada por él, pero habiendo dejado muchas cosas por hacer. O sea, que aunque muera de sueño no puedo ponerme a dormir. Así que a horas ya intempestivas, pongamos las once y media, me tengo que poner a cenar, recoger lo planchado, fregar… etc. Me da la una de la mañana, como pronto. Lo de sentarme a escribir el blog, otra noche más, aplazado.

Un monstruo en la familia

Cuando rompe algo, primero te quiere colar un «se ha roto», como si fuera cosa del afán de autodestrucción del objeto en cuestión, y cuando le haces ver que no te lo tragas, te vuelve a intentar convencer de que no ha sido él, que ha sido el monstruo.

niño

¡El monstruo, tú! Lo saca a colación cada dos por tres. Qué bonito es eso de tener un monstruo a mano para echarle la culpa… No sé ya si ponerle otro plato en la mesa y todo.

Hablando de platos en la mesa. Y de monstruos en la imaginación de un niño, o en sus sueños…

niño

He aquí la virtud para quedarse dormido durante la comida. A ver si dice algo del famoso monstruo cuando despierte. ¡Lo mismo le echa la culpa de haberse comido su plato!

En la vida consciente, lo que veo es que ahora nos va a tocar cargar con dos…

niño

Este sí que es un experto en caer en los brazos de Morfeo mientras está amorrado al biberón.

Se habla poco de la comida como somnífero.