Desmontando películas

Oigo una feroz batalla entre mis dos hijos y, cuando me asomo a la habitación, me veo a El Cachorro con mis botas camperas.

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Lejos de enfadarme, me sorprendo. ¡Qué bien le quedan mis botas al espadachín! Creo que ya no tengo que lamentarme por no haber tenido una niña que herede mis cosas y les saque partido.

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Está preparado para protagonizar una peli sobre mosqueteros. O, más tarde y ya sin botas, para versionar la de “Manostijeras”.

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Don Bimbas, por su parte, apuesta por “Upside Down”.

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Y hablando de películas… Nos vamos a ver una y, lo que más les interesa a estos no es ver la cartelera, es…:

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Palomitas. Me temo que esta programación es insuperable.

 

El bebé de El Cachorro

Estamos en un cine de verano. En lo que empieza la peli, Don Bimbas se pasa a la fila de delante, donde hay dos niños mayores que él. Ahí andan los tres cuando se acerca El Cachorro y les dice a los niños esos: “¿Qué pasa, que os gusta mi bebé?” Jaaaajaja. A lo que los otros le contestan: “A tu bebé le gustan nuestros coches”. JAJAJA.

 

Así es. Don Bimbas está fascinado con los coches.

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¿Pero qué me decís de El Cachorro? Se cascan él y el pequeño últimamente que es un primor. Los tengo llorando cada dos por tres. Cuánto odio se profesan. Pero a la hora de la verdad…: “¿Os gusta mi bebé?” Me maravilla ese sentido de la posesión que tiene con respecto a su hermanito. Ese orgullo implícito.

 

Entre hermanos funciona así la cosa. A “su” bebé lo fastidia él y nadie más.