“Un problema bien gordo”

Las pelotas son incompatibles con las bolas de Navidad de cristal.

madre 14 (1)

Lo acaba de comprobar El Cachorro, que ha estampado una contra el árbol y se ha cargado una bola.

 

Me da la impresión de que, tras mi regañina, es consciente de que la ha cagado bastante, pero no sabía cómo de consciente era hasta que llega su padre a casa. El interfecto oye las llaves en la puerta y acude a su encuentro.

– Ha pasado una cosa que me vas a castigar. Ven y verás. Un problema bien gordo.

 

JAAJAJA.

 

Por cómo me suena, no sé si lo dice con culpabilidad o con orgullo, la verdad. Aparte de eso, y centrándonos en el hecho en sí, en realidad lo que creo es que confesándolo todo desde el minuto uno y haciéndolo dándole al accidente esa tremenda importancia, asumiendo su culpa con todas las de la ley, sin quedarse callado, lo que va a conseguir es quitarle hierro al asunto, que su padre se apiade y evitar que le caiga otro broncón. Tonto no es.