Suplicio en la comida

No hay forma de que coma. Don Bimbas es un rabudo de cuidado. Le sirven el plato, lo mira y no quiere. Consigo que se meta un bocao, dice “mmmm, ta rica”, nos da esperanzas y al segundo bocado ya dice que hasta luego Maricarmen.

madre 27 (1)

Y comienza una sucesión de promesas, amenazas, cabreos, doradas de píldora, etc. Quizá, mediante juegos, consigamos que termine comiendo… algo. Y, por supuesto, dándoselo nosotros con el cubierto a la boca.

Un sufrimiento total

Ah, pero cuando llega el postre…

madre 27 (2)

Para esto no hay que ayudarle, ¿sabes?

madre 27 (3)

Come solo divinamente.

(¿Que por qué se lo damos, con lo mal que come? Pues porque los dos tenedores que le hemos logrado meter han sido por la promesa de que, si lo hacía, le pediríamos helado).


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios