Siesta terapéutica

Se echa el Señor de las Bestias una siesta y, al rato, se le encarama el mandrilillo. Comienza a caminar por toda la espalda, a pisotearle el omoplato.

 

madre 17 (1)

 

¿Tú te crees que el otro se ha despertado? Nanay. Lo que no sé es cómo se va a levantar.

Por cierto que en Tailandia se paga por que te hagan esto…

 


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