Sello

Ayer, cuando volví de noche del trabajo, me fijé, tarde, en que mis hijos tenían la huella de sellos de esos de tampón con tinta, en la cara. “Ha sido Rodrigo”, me dice el pequeño. “Ya, pero tú te has dejado”. Total, que estaban con los ojos que se caían y a mí me parecía una crueldad ponerme a rascarles la cara con jabón.

Hoy, al hacer sus camas…

madre 2 (1)

Qué bien. Ahora voy a saber de quién es cada sábana bajera.

madre 2 (2)

Liármela a dúo. Ese sí que es su sello.


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