¡Se puede vivir!

Mi hijo y yo nos hemos levantado a las doce del mediodía, nos hemos ido de paseo por Madrid Río en un día luminoso como pocos, con el calor del solecito hemos llegado a Príncipe Pío donde yo me he comprado una bandeja de sushi y sashimi, nos hemos vuelto a casa, él se ha pimplado un súper bibe y se está echando la siesta, yo me he japonizado y le estoy dando a un rosco de San Blas…
Pues porque no me sobra el dinero y soy gallina vieja, que si no me dedicaba a tener hijos como una descosida. ¡Se puede vivir!


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios