RIP peces

Me levanto y me encuentro semejante panorama…

peces

Los peces, fritos. Ay, madre. Y yo, que he pasado de ellos bastante, pues desde el principio le dije al Señor de las Bestias que se encargaba él de ellos, y El Cachorro, que para eso eran su regalo, lo he sentido. Había claudicado los dos últimos meses y, además de cambiarles alguna vez el agua, también les había dado yo de comer. Así que cogí cariño a “Pez” y “Tiburón”.

¿Qué les habrá pasado? Pronto encuentro la respuesta. Al Señor de las Bestias se le olvidó poner las gotas que convierten el agua del grifo en un líquido habitable para peces. Es que lo voy a ahogar.

Ahora, a ver cómo se lo toma El Cachorro…

Pues cuando se levanta, no pasa por el salón y no se da cuenta. Pero tampoco cuando vuelve del cole. Ni al día siguiente, ni al otro, ni al otro…

Es más, puse un pez de juguete en la pecera y El Cachorro cogió su sillita de la cocina para poder alcanzarla y meter la mano para atraparlo. Como si fuera lo más normal del mundo.

peces_muertos

Diez días después del deceso, mi pequeño aún está por preguntar qué ha sido de sus peces. Y yo que ya había diseñado una historia fantástica con un estanque enorme de agua clara y unas señoras de “Pez” y de “Tiburón” y unos lindos pececillos…


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