Quien se marea unido…

Montamos a El Cachorro en un tiovivo. Uno de los cacharritos es infernal. No contentos con que el tema dé vueltas de por sí, el artilugio en cuestión da vueltas también sobre sí mismo. Demasiado pa’ mi body, que ya me mareo solo con ver una peonza en acción.

Mi hijo quiere que suba con él. Yo rechazo la invitación:
– No, que me mareo.
– Joooooo, yo quiero marearme contigoooo.

Jaajajajajjaa.

Pues mira, me monté. Un poco. Salí con el estómago revuelto.

madre 17 (1)

(No, si encima esperaréis que la autofoto esté enfocada y todo).

Qué sacrificadas somos las madres.


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