Partes del cuerpo con vida propia

– ¿Me dejas el móvil? – me pide El Cachorro.
– Está cargando – le informo.
– ¿Me lo coges?
– ¡Cógelo tú! – (¡No te jiba, el señorito!)

Pero, atentos a la excusa:

– Mi mano está cansada de coger tablets.

Jaaaaja. Hale, tócate los pies con la mano cansada. Cualquiera diría, además, que lo tenemos con una pantalla delante todo el día… Nada más lejos. Pero, vaya, que no nos vayamos a pensar que el vago es él. Que él lo haría tranquilamente. Iría, lo cogería y trajinaría con el móvil tan feliz. Pero es que es la mano, que se niega…

madre 22


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios