Melatonina

El lunes, por fin, me he hice con esto:

madre 28 (1)

Me dijeron que empezara con tres gotas, aunque es tal mi desesperación (creo que voy a enfermar por no dormir ni una puñetera noche desde que nació Don Bimbas y ya estoy demasiado débil y cansada), que estoy por ponerle un embudo en la boca y meterle el frasco entero. Pero no. Para empezar haré caso…

El lunes, tres gotas antes de dormir. A las cuatro y media de la madrugada, se despierta. Yuju.

La noche del martes, que me acuesto a las 23h, cosa inaudita, se despierta a las doce y media y a la una y media, esta última vez con ganas de jarana. Que te llama desesperado hasta que te asomas y entonces esconde la cabeza y te ignora. No entiendo ese juego. Y cuando te vas, empieza a berrear de nuevo. Y te encabronas. Porque lo hace tres o cuatro veces seguidas. Que en la primera, en la segunda, en la cuarta… le preguntas si quiere bibe y te grita: «¡Nnnnnooooooooo!». Hasta que le vuelvo a decir, como el resto de las veces, que me vuelvo a mi cuarto y que me tiene harta y creo que ya entiende que va en serio (como las otras veces, pero se ve que no quiere estirar la cosa por si lo ahogo), y entonces sí, me dice que bibe sí. Yupi.

Esta noche invierto dos horas, de 21:00 a 22:40 en calmarlo y darle masajes porque se señala las rodillas, que le duelen.
Se despierta a las seis de la mañana.

madre 28 (2)

La irrupción de la melatonina en nuestra vida ha pasado totalmente desapercibida. En serio, VOY A MORIR.

Valoro utilizar dardos tranquilizantes o con anestesia para rinocerontes.


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