Me pareció ver un lindo roedor

¿Recordáis que hace poco el Señor de las Bestias me mandó una foto de El Cachorro encariñado de un animalillo, preguntándome si podía llevar un hámster a casa? Pues la llegada del supuesto nuevo miembro de la familia se demora. Al padre de las criaturas se le «olvida» traerlo a diario. Pero a El Cachorro no.

Hoy, motu proprio, ha escrito esto:

madre 23 (1)

(Ojo, él solito).

Ya tiene que querer que venga el bicho para ponerse él a escribir sin que nadie le obligue. La matraca la está dando pero bien.

Y no es la primera vez que oigo lo de que a casa va a venir UNA RATA. Ya vi en su día que lo que tenía entre las manos no era un hámster. Pero vuelvo a ver la foto, con mi mosqueo en todo lo alto y… nada, que no sé muy bien si lo que me van a traer es un ratón o una rata. Sea lo que sea, ya puede estar bien enjaulado, y no porque me den miedo o asco (bueno, la cola de la rata, un poco sí), es que con esos dientes y ese apetito voraz que no discrimina, se escapa y te destrozan la casa en un santiamén.

Echo de menos cuando teníamos a “Tiburón” y “Pez”.


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios