Heredero en orden

Ay. Ay, ay, ay.

madre 30 (1)

No sé si alegrarme mucho o preocuparme mucho.

Entra El Cachorro al salón y va directo a un cuadro con fotos. Está torcido. Y lo coloca.

Él solo. Porque ha salido de él.

Y me emociono, por un lado. Pero por otro me preocupa que se convierta en un maniático como yo. Porque yo estas cosas las he heredado de mi santa madre, que deja la casa de revista. Tiene la cocina igual que cuando se la colocaron. Qué tía. Y yo ando a la zaga, sufriendo cuando me mueven algo de sitio o cuando una miga cae al suelo. Bien, no se pasa. Por eso temo estar pegándoselo a mi hijo.

Aunque luego me asomo a su cuarto y se me pasa…


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios