Falsas apariencias

Veis al pequeño, ¿no? Aquí, probándose un conjunto que le ha comprado su tía. Tan mono, con esa carita, tan dulce… Cuchi, cuchi…

Niño

Pues es una bestia parda. Está hecho un burrigordo de los pies al pompón del gorro. La delicadeza no es su fuerte. Pisa, da manotazos, salta, se te tira encima… No controla su energía. Dentro de poco tendré que hacerle mimos con cota de malla.

 

2 pensamientos en “Falsas apariencias


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