Pasión

Sabéis que me gusta comer. Y que los dulces me pirran. Hasta tal punto que los únicos escaparates en los que me paro, son los de las pastelerías. Disfruto como una mona, mientras salivo.

Pues ando contagiándole la cosa a El Cachorro. Nos flipa (a la vez que estresa) elegir qué vamos a merendar…

niño

Y merendar, claro.

niño

Qué bello (y suculento) es vivir.


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