Distracción en el trabajo

Hay una escena que está adquiriendo categoría de cotidianeidad.

Estoy trabajando de noche, aparece el mochuelito, que para variar no tiene sueño, y se me sienta encima. Sin pedir permiso ni nada. Se acomoda pero bien, poniendo los piecicos encima del escritorio, se arremanga las perneras del pijama, se empieza a rascar…

madre 29 (1)

Y yo pienso en que somos la escena perfecta de un documental sobre chimpancés.

madre 29 (2)

Está, en efecto, tan MONO y me gusta tanto este crío que yo sería capaz de, en el caso de que tuviera piojos, arrancárselos a bocaos.

El caso es que me distrae y yo le mimo. De esta guisa, más de una y más de dos noches.

madre 29 (3)

¿Quién trabaja ahora? ¿Eh? ¿Quién?


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios