Depertares

«Hola batiscafo. Buenos días, cantalupo. Arriba, churrigueresco», le saludo a El Cachorro para despertarlo.

niño

Y ni por esas.

Ha salido igual de madrugador que la madre.

Y él tiene suerte de que yo tenga corazón, porque yo tengo una madre sin escrúpulos que, cuando era pequeña, para levantarme de par de mañana para ir al cole, me destapaba entera ¡¡y abría la ventana!! Que abrir la ventana en invierno en Pamplona y congelársete las mucosas es todo uno… Sobre todo en mis tiempos, con los inviernos de entonces, que los de ahora son de chichinabo. (¿Qué necesidad tenía de soltar esta batallita de la abuela?).


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios