Bombón relleno

Vamos por la calle y suelto al peque, que así, de pie, parece un muñequito.

niño

Me ha salido mono, el jodío. Así que pasa un par de señoras y se le quedan mirando, que qué guapo y tal. Y en esto que Don Bimbas lanza los bracitos.

niño

A una de las señoras le entra un perrenque: «¡Ay, que me muerooooo!». Lo coge. «¡Lo secuestro! ¡Me lo llevo!». Y, hoy, considero su propuesta seriamente.

Está el pobre con gastroenteritis y en lo que va de día ya lleva cinco pantalones manchados con caca líquida. No hay ajuar que soporte esto. Ni nervios, cuando el pobrecito se pega toda una noche llorando sin parar del malestar que tiene. Llorando y vomitando, que tú te tienes que levantar en medio de la oscuridad, derrengada y con el ojo pipa, para ponerte a cambiar sábanas como una descosida.

Así que yo estoy muerta de sueño y de agotamiento y valoro aprovechar que mi chiquitín se va con cualquiera tan ricamente para endosárselo a estas mujeres, por supuesto sin avisarles de que sí, es muy mono, pero una auténtica bomba de relojería. Cuando les estalle ya será tarde… Ñej, ñej.


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios