Aventura en el pasillo

Con tal de no ir a la cama a echar la siesta es capaz de estar entretenidico en el pasillo con un coche unas dos horas. Está ahí porque sabe que si entra al salón donde estoy yo, se ganará un bufido (por no hacerme caso habiéndose ido a dormir). Así que se queda en el pasillo, en la entrada del salón, para tenerme cerca o a la vista.

madre 30 (1)

Hace lo mismo de noche. Sale de la cama y por no entrar en el salón para que le afeemos la conducta, se queda en el pasillo. Y tú lo oyes trajinar y respirar.

Por supuesto en ambos casos, tanto cuando lo hace en la siesta como cuando lo hace de noche, al final me da penica y le digo que venga. Entonces se le ilumina la cara y se acurruca a mi lado en el sofá, el jeta.

Y me recuerda a mí. Yo hacía lo mismo. Yo también me levantaba por la noche y me quedaba en el pasillo pero silenciosa, para poder ver la tele desde ahí. La disposición del sofá y la tele en casa de mis padres por aquel entonces era propicia para mis propósitos. Estaban de espaldas a la puerta y la tele de frente al pasillo. Así que, aunque veo al peque reflejado en mí, lo cierto es que tanto la situación como el propósito eran distintos. Y ahora, un saludito a mis padres… je, je.


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