Secador con mano para los bebés

Lo que berrea este gaznápiro. Como no te des prisa para cogerlo en brazos, para el cuarto llanto ya está rojo bermellón y se queda sin respirar. Tremendo. Si lo meto en una finca de ciervos en otoño se queda con todas las hembras.

Ah, pero para calmarlo, incluso dormirlo, tengo un arma secreta…

niño

El secador. Descubrí su potencial la vez que fui a una pelu y le pedí a mi madre que me acompañara por si el enano se despertaba. Su presencia fue completamente innecesaria. Durmió como un bendito al run run de los secadores.


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