Puré vs. hamburguesa

Qué puré ni qué puré… ¡hamburguesaca al canto!

Sí, eso es lo que me dijo sin necesidad de decirlo El Cachorro. Hay miradas (y gritos, y deditos que señalan) que valen más que mil palabras.

Este enano no solo es exigente, también sabe cómo salirse con la suya. Si sigue por este camino terminará dominando el mundo. Aviso.

madre

Por cierto, ¿¡cómo queréis que yo engorde si el chiquitico se zampa mi comida?!

madre

Y luego que en brazos, claro. Me quedan dos telediarios para desbancar a Madonna en músculo.


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