Polvorillas

No pueden parar quietos DE NINGUNA DE LAS MANERAS. Es increíble. No se puede ser menos formal que mis hijos. Qué barbaridad. Es que los pillas por banda y les dices que se estén quietos, les miras con cara amenazadora, de dar supermiedo, les agarras del brazo, les gritas… ¡y no hay tu tía! Como que no lo pueden evitar. Es superior a ellos.

madre 2 (1)

Vamos por unos grandes almacenes y no nos podemos relajar ni un minuto. Tengo a uno corriendo por aquí, al otro metiéndose por debajo de una mesa, al primero sorteando maniquís, al segundo caminando al revés en la escalera mecánica, El Cachorro empujando a Don Bimbas contra un mueble, que casi le abre la cabeza, y Don Bimbas deslizándose por el suelo como si fuera una mopa mientras El Cachorro le pisa, le salta o se le tira encima.

Mil veces, mil, les hemos dicho “que os estéis quietooooooosss” y “¿¿no podéis estar formales ni dos minutos, es tanto pedir??” y “¡¡¡va-le-ya!!!” Pero como si no.

Es desesperante. ¿Cómo lo hacen los padres que tienen niños que se están quietos? Veo a críos al lado de sus padres, sin moverse, simplemente estando atentos a lo que ocurre alrededor, atendiendo a lo que dicen sus progenitores, sin hacer ruido, sin armar follón. ¿¿Los drogáis??


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