Pelillos a la mar

Aquí el padre probando nuevos peinados a sus pequeños.

madre 23 (1)

Que digo yo que con tal de no aspirar lo que debe…

madre 23 (2)

 

… inventa lo que sea. Se convierte en el Peluquero Locuelo.

 

Y ahora que utilizo el término “loco”, me doy cuenta de que tener hijos resulta ser el mejor testimonio de cómo eres tú. En este caso, de cómo me expreso habitualmente sin darme cuenta. Debo utilizar mucho la locura en todas sus variantes. Hoy mismo, más tarde, le digo a El Cachorro: “Cariño, te dejas las luces encendidas”. Y me contesta: “Oh, qué loco estoy”. Eso lo ha sacado de mí, que digo lo de loco cada dos por tres.

 

Y loco estará, pero por otras razones que también tienen que ver con la peluquería… Parece que le va. Ya me deja caer al día siguiente que si necesito cortarle el pelo, que puedo utilizar sus tijeras. Basta que le diga que ni hablar del peluquín, nunca mejor dicho, que ni se le ocurra utilizar sus tijeras para cortarse el pelo, para que…

madre 23 (3)

Sí, eso son pelos. Sí, lo ha hecho.

madre 23 (4)

Pues nada, trasquilón al canto. Hace un año se lo hizo un compañero de clase con alma de estilista. Ahora ha querido él hacerse el apaño. Ese flequillo no gana para disgustos.

 

 


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios