No sabo

Hoy, para mí (porque desconozco desde cuándo lo dice), es un día especial. Es el día en el que mi niño por fin dice “no sabo”.

Lo estaba esperando. Pensaba en el momento en el que él fuera a decir “no sabo” en vez de “no sé” y ha sido hoy en contestación a mi pregunta. “¿No lo sabes?”

Con un chorrito de aceite de oliva virgen, sin guarnición ni nada más, gracias, así me voy a comer yo a mi conejito.

niño

… El sentimiento debe de ser recíproco. Ya me lo comía antes también cuando, a fuerza de escucharlo a los demás (a mí, principalmente), decía el nene de sí mismo: “Qué mooonoooo”. Pero, ¿y ahora? ¿Ahora que me mira y me salta: “Qué mona”? ¡Qué mona! ¡Yo! ¿Qué hago con él?

Que tu hijo te diga lo mona que eres. De traca.


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios