No es lo que parece

Nada, que Don Bimbas sigue sin arrancarse a hablar. Lo poco que habla lo habla peor que una vecina a la que le lleva un año. Ya digo que yo estoy encantada porque esa manera de expresarse es lo poco que queda de mi bebé, y me vuelve loca, me encanta.

madre 21 (1)

Como cuatro palabras de las suyas le sirven para todo, es fácil pillarle el tranquillo. Pero hay una, solo una, también como las otras, versátil, que utiliza en distintas ocasiones, que no sé qué significa. “Acai”. Señala el cubilete de la Thermomix, que está dando vueltas, y dice: “¡Acai!” Y supongo que es algo que le sorprende, pero ni idea de qué quiere decir.

Pero que no sepa hablar, no significa que sea tonto. Precisamente porque igual no es que no sepa, igual es que no quiere. Igual es un vago redomado que simplemente pasa de esforzarse. Igual ha descubierto las ventajas que tiene lo de poder decir muchas cosas con cuatro términos. Igual sabe que yo me derrito con sus palabrejas y prefiere seguir teniéndome comiendo de su mano. Pero no es tonto, no…

Están jugando a disparos con unas pistolas con marcadores y cada vez que acaba el juego vienen a enseñarme sus puntuaciones. Y coge Don Bimbas, me enseña esto:

madre 21 (2)

Y dice “áto”. Cuatro disparos.

Pienso en si es una coincidencia, pero en la siguiente tanda viene, me enseña sus dos disparos y dice: “cho”.

madre 21 (3)

¿Es posible que tan pequeño sepa reconocer los números? O puede que haya alguien, pongamos un hermano mayor, que se lo diga de antemano… Todo puede ser.


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios