Merienda sobre plano

Me enseña El Cachorro una palmera de chocolate que en principio sostenía era una «sompresa» para mí.

madre 12 (1)

Pintón. Me relamo.

 

Pero luego dice que él quiere palmera con la leche de la merienda. Y cuando le reclamo: «¿Pero no era para mí?», me dice que para mí, para él, para papá y para Pablo (ya está intentado contentar a todo el mundo, maldición). Que la tengo que partir por la mitad. Y luego por la mitad también. Y acto seguido, por si las moscas, que me conoce como si me hubiera parido él a mí, me traza una especie de plano:

madre 12 (2)

«Mira, así la tienes que partir».

 

Para que me quede bien clarito y no haya escapatoria.

 

Odio que yo sea tan previsible y que él tan listo.

 


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios