La araña pequeñita

En un momento dado le empecé a hacer cosquillitas con mis dedos por la carita y la cabeza. Y a él le encanta. Y empezó a llamar a mi mano “araña pequeñita”.

Ahora se dirige a ella como “araña pequeñita” y habla con ella y yo tengo que hacer como que la araña pequeñita habla. Todavía estoy por descubrir si verdaderamente cree que mi mano tiene vida propia, y que mi voz de pito no es mi voz, o si por el contrario ambos entramos en el juego pero sabemos que la mano no es una araña y que soy yo quien habla, con voz de falsete…

niño

Aquí, El Cachorro, que es muy generoso, le está dando de probar un gajo de mandarina a la araña pequeñita. Es cuando dudo de que sepa que la araña soy yo, porque no me hubiera ofrecido mandarina, sino un donuts de chocolate.


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios