El primer paso está en reconocerlo

Andan El Cachorro y Don Bimbas dando golpes fuertes y cadenciosos en la mesa con los puños. El gran rato, llevan. Pom, pom, pom, pom.

madre 23 (1)

Hasta que digo: “¡Parad ya, pesados, que sois unos pesados!”. El Cachorro se defiende: “No somos pesados”.

madre 23 (2)

Y siguen un poco más. Y reconoce: “Pues sí que somos pesados”.


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios