El “3 en 1”

Hace frío yendo al cole. Mis hijos salen con el abrigo y la sudadera sin atar, casi a cuerpo. Así que, en nuestra carrera diaria porque llegamos siempre con la lengua fuera, les hago pararse para que se aten. Mientras me estoy encargando de Don Bimbas, El Cachorro me avisa de que no puede subir la cremallera. Cuando me fijo…:

madre 1 (1)

Pues, ea, he aquí cómo se ata un despistado. La parte izquierda de la cremallera de la sudadera junto con la parte derecha de la cremallera de la cazadora. Un puzle textil.

Siempre acaba vestido así, con el calcetín por encima de la pernera del pantalón… con parte del calzoncillo asomado por encima de la cintura del vaquero… con la camisa atada de forma deslavazada… como un genio.

Por eso no me puedo extrañar cuando nos suceden los “3 en 1”. Los “3 en 1” son el colmo del despiste de El Cachorro. Se dan cuando, por ejemplo, se está cambiando el pijama por la ropa de ir al cole. De repente, viene al baño y me dice: “Mira, mamá”…

madre 1 (2)

¡LLEVA TRES CALZONCILLOS PUESTOS! O sea, que cuando, cada mañana, le pongo el calzoncillo para que se cambie, a él se le olvida quitarse el que lleva antes de ponerse el otro, ¡y así acaba!

Y, claro, vamos con tantas prisas, que yo recojo del suelo lo que han dejado tiradazo: calcetines, camisetas interiores, calzoncillo (de Don Bimbas, en este caso), y lo echo a lavar sin hacer cuentas de si tengo un calzoncillo de más o de menos.

Pero, eso no es todo… Lo siguiente que me enseña es que lleva… ¡dos calcetines en cada pie!

Este es de los de “ande yo caliente, ríase la gente”. Un caso. Es un caso.


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios