DIARIO DE UNA EMBARAZADA. Cap 54. La trastienda del embarazo

¿A que me queda mono, el corazoncito? Me lo he hecho yo.

madre

Ah, pero no es oro todo lo que reluce…
Esta es la conversación de un chat con una amiga que está preñada de un mes menos que yo y que vive en otra ciudad…:

YO: ¿Qué tal vas?
ELLA: Precisamente me estaba acordando de ti porque tengo ahora mismo un ardooooooor… Aaaay. Pero lo que me da rabia es que estés de un mes más que yo y seas la mitad que yo, que estoy como la profesora de autoescuela de Bob Esponja.

Me acababa de ver en una foto.

YO: No me lo creoooooooooooooooo. Eres una exagerada. Te conozco, bacalao, aunque vengas disfrazao.
ELLA: A remarcar el tamaño de mis tetas. Es apoteósico.
YO: ¡Si yo tengo unas tetas que son como dos cabezas de adulto! Y desde el minuto uno. No me las podía ni mirar fijo.
ELLA: Que ni la mitad que yo. ¡No hay tallas! Soy un ñu.
YO: En mi primer embarazo no me compré nada de ropa premamá. En este, desde el principio. Me sacaron una foto el día anterior a la que has visto sentada en una silla y parecía una morsa varada. Pero claro, esa no la cuelgo en Facebook.
ELLA: Tú tuviste cesárea, ¿no?
YO: Sip.
ELLA: Porque yo, la cicatriz en sálvese a la parte, ¡la tengo peor que la boca de Moussambani después de comer un kilo de pipas!
YO: Jaaaaaaaaaaaaaaaa, ¡¡COMO YO!!
ELLA: Es horrible. ¡Estoy horrorizada!
YO: Un despropósito de cuerpo.
ELLA: Y la acidez esta vez es cruel.
YO: Yo voy a dos o tres Alquen por día.
ELLA: Y yoooo. El Alquen lo llevo en el bolso ya.
YO: ¡Hombre, claro! Y no hablemos de mi anemia permanente… Y de mi 9-4 de tensión.
ELLA: Lo de la anemia es fatal. Qué cansancio.
YO: Siempre he sido anémica, pero con el embarazo no hay quien me suba el hierro ni aún poniéndome a chupar vías de tren.
ELLA: Y encima tener ya a otro moco seco que se pasa el día “mamá, mamá, mamá”.

Ella tiene también otra hija, un año menor que El Cachorro.

YO: Qué me vas a contar.
ELLA: Con el otro embarazo molaba poder dormir siestas. Pero con estos enanos es impensable.
YO: Quizá por eso me han salido contracturas que me duermen el brazo y todo… Hoy hasta la pierna. Mi cuerpo se pone a descansar a cachos.
ELLA: Sí, qué horror.
YO: No se parece en nada mi primer embarazo a este.
ELLA: Y la chepa me dueleeeee. Por no hablar del maravilloso y misterioso mundo de la ciática.
YO: ¿En qué consiste, exactamente? Que igual la tengo y no lo sé…
ELLA: Hay veces que me dan latigazos de culo hasta la pierna que no puedo ni levantarme del sofá.
YO: Ah, pues eso no tengo. Lo que tengo es el cartílago de la pelvis distendido, dándose de sí, ¡y ME DUELE TOL COÑO!
ELLA: ¡Argh! Pues yo lo peor, y algo que no tuve en el otro embarazo… ¡¡Hemorroides!!
YO: Ah, a esas las conozco yo.
ELLA: Qué asco me daaaaan. ¡¡¡¡Pican!!!!
YO: Oh, yeah.
ELLA: Si no las paro ya, el día del parto le voy a sacar un ojo a la matrona con una hemorroide venida a más.
YO: Jajajaja. Yo creo que las matronas han dado cursos de defensa personal contra almorranas rebeldes.
ELLA: Pues ya le pueden dar una patada ninja para meterlas para dentro.

A los ajenos a la materia… ¿habías leído tanta sinceridad junta alguna vez? A las que están buscando embarazarse… ¿a que se os están quitando un poquito las ganas? A todos en general… ¿¿no parecemos dos ancianas contándonos nuestros achaques??


Deja un comentario *
* Tienes que pertenecer al Club Cosmo para poder hacer comentarios