Camelador profesional

A este las salidas a la calle le salen a cuenta que no veáis. No solo consiguió que lo montáramos en el tío vivo de la Plaza Mayor (a pesar de que echamos la capota al cochecito cuando pasamos al lado para taparle la visión y que no se fijara, en vano)…

Niño

… también sedujo a una cortadora de jamón ibérico que lo estuvo cebando…

Niño

(Morao, ¡se puso morao!)

… y finalmente recurrió a toda su artillería (ojitos y berridos) para rendir a su padre. Éxito. Consiguió que le comprara este globo.

Niño

Creo que hoy hemos dado un paso (gigante) hacia atrás en su educación.


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