Cambio (radical) de opinión

Sí, yo era aquella que cuando tuvo a El Cachorro no entendía cómo otras madres post parturientas se quejaban de que no podían ni lavarse el pelo. ¡Qué exageradas!, pensaba, ¡qué quejicas, qué lloronas! ¿Y por qué tenía esta postura? Pues porque mi hijo dormía toooooodo el tiempo y solo se despertaba de vez en cuando para comer. Y ya. Era como si hubiera parido un mueble. Con lo cual, yo hacía la misma vida que cuando no tenía hijos. Más pichi que ni qué.

niño

¡Aaaa-migo! Pues la cosa ha cambiado. Ahora me meto mis críticas hacia otras madres por el orrrrto. Don Bimbas vive en mis brazos, está constantemente amorrado a mi teta, soy su esclava y no puedo hacer NA-DA.
Ni lavarme el pelo.


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