Fin de año

Este año hemos decidido hacer un experimento. Nos hemos juntado con la familia de mi amiga en mi casa. Un mejunje extraño. Y nos lo hemos tomado como un posado del “¡Hola!”.

Como ya hice en una ocasión, coloco los pie de foto como aparecerían en dicha revista y, seguidamente, los reales.

FOTO 1

“La anfitriona, muy elegante con un apropiado LBD (Little black dress) de estilo informal, preparada para recibir a los invitados”.

madre

“La anfitriona, que como de costumbre se ha cambiado a todo correr con lo primero que ha pillado porque estaban a punto de llegar sus invitados y ella a por uvas (eso es lo único que había adelantado de la noche, lo de las uvas), lleva un vestido negro básico de fondo de armario que tiene más años que sus dos hijos juntos pero da el pego, aunque a ver si se percata de que, por mucho perifollo navideño que haya, la caga no sacudiéndole un codazo a la caja de toallitas de bebé que asoma en la estantería para meterlas para dentro, que salta a la vista y afea horrores”.

FOTO 2

“La famosa bloguera de Cosmo ahora flanqueda por la mesa, preparada con algunos entrantes tradicionales, y por un elegante y cálido árbol navideño”.

madre

“La bloguera se apoya en la mesa en la que ha colocado viandas en las que no ha invertido ni medio segundo de cocina, esperando que sus invitados se conformen con no empezar ni con un triste consomé de ave para calentar el estómago y los distraiga el árbol de Navidad en el que ha invertido su sueldo del mes y que todo muy bonito, muy bonito, pero el ángel a modo de estrella de un trabajo de El Cachorro que ha plantado en lo alto no pega ni con cola”.

FOTO 3

“La periodista posa ahora con su también afamada colega y amiga en otro rincón de la estancia, esta vez adornado con una típica chimenea de Papá Noel primorosamente decorada con motivos navideños y el clásico belén”.

madre

“La periodista se lamenta de que la chimenea no sea de verdad, porque no es tan previsora como su amiga, que va ataviada con pantalones y cazadora, y se está helando el moquillo, a la vez que se pregunta qué hará con semejante armatoste una vez acaben las señaladas fechas, porque en el trastero, desde luego, no cabe”.

FOTO 4

“Bonita estampa con los más pequeños de la casa”.

madre

“El Cachorro y Don Bimbas, que parecen tan formales, están a minutos de perder la sonrisa y de montar el pollo cuando vean que en la mesa hay unos bichos, que no se parecen a los espaguetis que adoran, que no piensan comer por mucho que les diga su madre ay, lo que os perdéis, con lo buenos que están los langostinos, y todo será no-me-gustas y se convertirán en las dos únicas personas de la historia que después de una cena de Nochevieja, adelgacen. Por cierto, la caja de toallitas todavía asomando de la estantería, mecagüen la mar salada”.

FOTO 5

“El Señor de las Bestias, El Cachorro, Don Bimbas y Amaya os desean una muy feliz noche y un próspero Año Nuevo”.

madre

Pues eso, que os agradecemos que nos hayáis acompañado en nuestras andanzas un año más. ¡Nos vemos en 2.017! ¿Cómo empezaremos el uno de enero? Mañana, como siempre, os lo cuento.

SALUD, AMOR, FELICIDAD. Gracias por estar ahí.

Espadas láser

Hoy se ha liado en casa…

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Estaba yo con la fregona y he sufrido un ataque. La he tenido que reconvertir rápidamente en una espada láser.

Y hablando de espadas láser… Desde que Papá Noel le trajo la suya, mi crío no se separa de ella ni un segundo. Está emocionado y no ve la hora de enseñársela a su amigo del alma…

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Cuando por fin lo hace… el otro, ni caso. ¡Con las ganas que tenía mi niño de compartir su alegrón con su amigo, que es que no tiene ojos para nadie más…! Se me rompe el alma. Pero, claro, son críos. Y al otro, qué se le va a hacer, la espada de El Cachorro se la traía bastante al pairo.

Pero, precisamente al día siguiente… coge y aparecen él y su hermana en casa con su padre… ¡con sendas megaespadas láser con luz y sonido molón! ¿¿Cómo?? ¡No daba crédito! Si es que solo les faltaba hacerte la manicura, a esas espadas. Maaaadre mía. Mecagüen la mar. Es que es continuamente la misma gracia. Ellos siempre tienen el mismo juguete que El Cachorro pero en una versión mejorada: más grande, con más funciones, más caro… Estaba yo toda rabiosa, y no por el hecho de que los juguetes de los otros sean como sean, que me da de lado, sino por la ilusión que tenía mi niño y cómo se la ningunearon un día y se la aplastaron al siguiente (aunque, por suerte, como él no es nada envidioso, ni nada rencoroso, como yo, que me fijo en estas cosas, estaba encantado de la vida con el hecho de que los tres tuvieran espadas láser para poder luchar entre ellos), que un par de días después, nos fuimos a fichar juguetes para Reyes a una tienda y cuando me topé con esto:

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Vi el cielo abierto. Me entraros unas ganas irrefrenables de hacerme con la madre de todas las espadas láser. Costaba 186 lereles. ¡A ver ahora si eran capaces de superarlo! El Señor de las Bestias me tuvo que hacer la zancadilla a un metro de la caja con el espadón debajo del sobaco para abortar la vengativa y ruinosa compra.

Pero esta me la guardo. De hecho… Le pregunto a El Cachorro qué quiere pedir a los Reyes y me dice que un perro robot. ¿¿Un perro robot? ¿¿De dónde se ha sacado eso?? ¿Dónde lo encuentro? Yo creo que lo pide por pedir. ¡Si solo hay un juguete en el mundo que le gusta, que es su espada láser! Pero estoy por irme a Japón a ver qué prototipo están desarrollando y, me cueste lo que me cueste, traérmelo para aquí.

¡Estas joyas son la poll…!

Hoy me ha dado por vaciar cajones y ponerme a ordenar todos mis collares, pulseras, anillos…

niño

La tarea ha resultado ser de lo más atractiva para mis hijos. Mientras yo iba desenredando collares y colgándolos en la lámpara, el pequeño iba desde abajo tirando de ellos y haciéndolos sonar.

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Mientras, el mayor:

– ¿Qué haces, mamá?
– Ordenar joyas.
– ¿Ordenar pollas?

Jaaaaaaaaaaaaaajajajaaj. Ay, madre. Qué soponcio, oírlo.

Vamos, que los tres hemos echado la tarde la mar de entretenidos.

La colada de los Santos Inocentes

Es llenar la bañerita y darle al bebé la alegría del día. No ya porque se vaya a bañar, que eso le encanta y no lo hace lo a menudo que quisiera (soy de las que creen que no hace falta que los niños se duchen a diario), sino porque da comienzo su juego favorito, que es tirar cosas al agua.

El único inconveniente es que se ve que los objetos de siempre le aburren y ahora prueba sensaciones más fuertes. ¿Veis el pijama de su hermano ahí en la alfombrilla?

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Pues ahora no lo veis.

niño

Le ha dado por tirar a la bañera llena ropa, como el susodicho pijama o mis zapatillas de andar por casa. Debe ser apasionante ver cómo se sumergen en el agua. Y la manía esta está arraigando con fuerza. Y a mí la broma no me divierte nada. Pero nada de nada.

Tropezones en la sopa

Está El Cachorro tomando sopa y Don Bimbas pululando. En esto que oigo jojó, jaaajaja, jijí, joooojojojojo. Es el mayor. Me asomo y veo flotando en la sopa dos coches y el tapón rosa de algo. El pequeñajo ha hecho de las suyas. Y el otro, en vez de pararle, a reírle la gracia, deshuevado perdido. De verdad que se reía con jooojojojo, no con jajaajaj, de lo a gusto que lo hacía.

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(Aquí los cuerpos del delito, ya fregados)

Les he echado a los dos una bronca del patín. El Cachorro se ha intentado desvincular: “Ha sido el bebeeeeeé”. “Ya, pero tú no has hecho nada para impedirlo, y el bebé no sabe, pero tú sí. Bien que te has reído”. Me he enfadado mucho, pero seguidamente me he tenido que salir de la cocina para reírme. No sé si me hacía más gracia ver los tropezones de la sopa u oír los jojojojo de mi hijo, que son mundiales.

Dentadura y estómago a prueba

¿Cómo puede ser que algo blandito como un puré o una pera no haya forma de que lo retenga en la boca y que, nada más y nada menos, el turrón de Alicante, el duro durísimo de toda la vida, sí??

nene

He tenido que recuperar este trozo de su boca. Me ha costado.

dulces

De la gomaespuma del carrito ya ha dado buena cuenta a limpio bocado. Me destroza los nervios. Y, no, por su estómago no. Porque se lo cargue y salgamos en plan zarrapastroso de paseo por la calle.

nene

Estoy por claudicar y hacerle un biberón de eso, de gomaespuma. Es blando y no se puede atragantar. Por lo menos que se alimente.

Definición de músculo

No sé qué estaba hablando con El Cachorro sobre el esqueleto (le encanta el tema de tener huesos dentro del cuerpo), cuando le he sacado a relucir los músculos. Y me alecciona él a mí:

“Loz múzculoz zon cuando ze ponen gordoz y luego viene la pulicía y lez dizpara”.

Este… ¿me está hablando de Hulk o me lo parece a mí?

nene

Me rechiflan sus definiciones de las cosas.

La reencarnación de Atila

Cómo se las gasta el más pequeño de la casa. Es un torbellino. Tiene a su abuela, mi madre a la sazón, que no sale de su asombro.

niño

La lía sin parar. Cosa que pilla, cosa que enreda.

niño

El aspirador sigue vivo de milagro. Porque para sus fechorías, Don Bimbas tiene un cómplice. Cada vez que lo paso, se me incorporan los dos pocholos a hacer de las suyas. Uno coloca coches encima, lo adorna…, y el otro intenta pisar el tubo, se tira sobre él…

niño

Y así voy por toda la casa, arrastrando a un cacharro que hace ruido y suelta aire y a dos bichos encaramados. Aspirador con séquito.

Dice mi madre, en referencia a Don Bimbas y a modo de comparación: “Llega a venir aquí Atila y pensaríamos de él: qué hombre tan comedido, qué finos modales, qué exquisita educación”… Razón no le falta.

Porque además tiene la misma dosis de sentido del humor que de mala uva. Se gasta una gaita fina. Y lo malo es que es un crío con una fuerza enorme. No, en serio, es demasiado. No solo sudas para cambiarle el pañal o la ropa…

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… También esquivando los palazos que te mete. Hace daño, el jodido. Nos tiene a todos temblando. Está hecho un salvaje. Y entre que transporta cosas con la boca…

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Y va por ahí con su hermano a cuatro patas…

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Estoy por enseñarle a traerme las pantuflas y me ahorro el perro.

Aunque se autoadiestra él bastante bien. Increíble la maña que se da, uno, para poner la tele en marcha él solito, y dos, para cambiar de canal. En cuanto pilla el mando, lo tiene claro. Es el rey del zapping.

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Por último, el colmo de los colmos… No sé qué tiene este hijo con la cerveza, pero si ve una y no se la acercas, te monta un pollo.

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(Obsérvese al iluso del padre, sosteniendo el biberón del puré en la otra mano, como si fuera a ser capaz de darle el cambiazo).

En fin, que entre que va ganando barriguilla, a Dios gracias, día a día, y todo esto que os narro, vislumbro su futuro:

Un señor gordo tiradazo en el sofá viendo la tele, con el mando de la tele en una mano y en la otra, una buena jarra de cerveza, zampando lo que pille y con todo desordenado alrededor. Un cuadro.

En cuanto a un hipotético pasado… Si llega a nacer en tiempos de Moisés, si lo hubieran enviado a él a dar el coñazo al faraón, Dios se hubiera ahorrado las diez plagas.

Ah, pero… ¿¿y lo que me gusta él?? No es normal.

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Parar el tiempo

Cuántas veces, pero cuántas, he deseado con mis niños que se parara el tiempo, que no crecieran… Pues debe ser contagioso. Hoy El Cachorro ha decidido que no quiere crecer más, no quiere ser mayor. Le pregunto qué por qué. Y me salta que porque no quiere que su papá y yo nos muramos.

¿De dónde habrá sacado eso?

niño

Y lo entiendo taan bien… Siento lo mismito con mis papás.

Yo también quiero que se quede todo como está. Además morirme no me acaba de convencer.

Tirar el trabajo por tierra


¿Conocéis el vídeo ese de una cría de la edad que más o menos tiene Don Bimbas que se dedica a sacar todo lo que su mamá mete en los cajones, en la lavadora, etc. y lo desparrama por el suelo?

Pues este disfruta horrores sacando y desordenando toda la maleta. Como hacer maletas para tres personas ¡es taaaan fácil y da taaaan poco trabajo…!

niño

Y para colmo, hago maletas para un fin de semana con las que podría vestir a un pueblo de tamaño medio al completo. Así que imaginad la cantidad de mercancía que tiene el canijo a su disposición.

Pero lo bueno (para él), es que SE PARRRRTE de risa si le abronco. Cuantos más noes escucha y cuanto más grito y cuanto más me cabreo, más risa, más se troncha. Y más ropa saca. ¿¿Qué hago??