Restos del naufragio

Hoy nos han devuelto de la guarde las fotos que nos pidieron a principio de curso más los nombres del nene y… ay, se me ha encogido el corazón.

Niño

– ¿No me estás viendo aquí planchando las etiquetas en la ropa del nene, hace nada, y ya ha terminado el curso? – le comento a su padre con la lágrima colgando.

Pasa el tiempo que asusta. La guardería se acabó y con dos añicos y nueve meses el nene empezará el cole de mayores.

Me asusta hacerle la misma pregunta al Señor de las Bestias justo antes de que el peque empiece la uni. Me temo que se me va a pasar en un suspiro.

Teniendo hijo, ¿quién quiere perro?

Mucha literatura hay, la cual respaldo, y por experiencia, al respecto de perros que reciben a sus dueños como si no los hubieran visto en un año aunque solo hayan pasado unas horas.

Pues bien, esto no es algo que tengan los perros en exclusiva. Tendríais que ver a El Cachorro. Cómo sale corriendo al hall en cuanto entro por la puerta, gritando: “¡MAMIIIIII!” y abrazándoseme a las piernas. Solo le falta la cola para darle unos buenos meneos.

Niño

Una auténtica gozada. Da gusto llegar a casa.

DIARIO DE UNA EMBARAZADA. Cap 25. Expectativas, comparaciones, listones y dudas gordas

Viendo ahora cómo se está comportando El Cachorro con el tema pañal, que llevamos ná y menos y lo tiene controladísimo, empiezo a darle vueltas a una cosa…

A ver, en efecto, este pequeño nuestro es demasiao. Siempre nos ha dejado dormir, ni un cólico ha tenido, come de todo y sin pegas, aprende rápido, pone las cosas fáciles, es educado, simpático, empático, no cae enfermo, es alegre, generoso, un primor.

¡¡Ha dejado el listón terriblemente alto para el siguiente!!

Niño

Ay, pobre. El que viene.

Tiemblo por, uno, que con lo bien acostumbrados que estamos nos dé mala vida y perdamos la paciencia y la salud, y dos, que caigamos en odiosas comparaciones con El Cachorro.

Y, eso de que se quiere a todos los hijos por igual, ¿es verdad? Quiero tanto a El Cachorro que me parece imposible querer más, o querer dos veces así. ¡Decidme que sí, que se puede!

Crudo lo tiene El Polluelo.

¿Me quedará tan bien como El Cachorro?

Niño

Intríngulis.

Un día en las carreras

Y dice el crío: “Ha hecho cacaaaaa” (continúa hablando de él en tercera persona).

Entonces o su padre o su madre miramos dentro del calzoncillo, y si en realidad no se la ha hecho, es que está a punto, así que gritamos: “¡Corre, coooorrrrreeeeeee!” mientras vamos como alma que lleva el viento con él hacia el baño.

Usain Bolt, un aficionado a nuestro lado. Los vecinos van a empezar a apostar.

Niño

Os dedicamos esta cacota.

(Esto es un “veo la foto escatológica del día 19, y subo a más escatológica aún”. No os perdáis próximos primeros planos…)

DIARIO DE UNA EMBARAZADA. Cap 24. Las apariencias engañan

Hoy he ido a pasear mi embarazo a la piscina de la urba. Tengo a todas las vecinas alucinadas con mis formas. Estoy tremenda para tener un preñe de tan corto recorrido. Y yo ya me recuerdo a la Venus de Willendorf. Calcada.

Niño

Una me pregunta que de cuándo estoy.

– Pues aunque aparento de 28 semanas, solo estoy de 17.
– Mentira – Va y me salta. Así, categórica. En plan “a mí me vas a tomar el pelo”.
– De mentira nada. Doy a luz el 2 de diciembre.

La cara de la otra, todo un poema.

– Esteeee… anda, vaya. Bueno, pues que se quede así la tripita.

“¿Ein?”, pensé.

Al rato va y me entero, para colmo de los colmillos, que esta vecina, ¡ES GINECÓLOGA! Y yo aquí rompiéndole todos los esquemas.

En fin, que la nota para un futuro muy próximo es: PROHIBIDO TUMBARME EN LA ORILLA. Son capaces de llamar a equipos de rescate porque piensen que he varado.

Más avances en la Operación Pañal Fuera

¡Tercer día consecutivo que El Cachorro se levanta con el pañal seco! De hecho lleva por la noche el mismo que hace tres días…

¿No es demasiado crack?

Niño

Qué portento. Jamás pensé que la cosa iba a ir tan rodada.

¿Y descubrir que los pañales los puedo reutilizar? Ay, qué maravilla.

Pero aún hay más.

Ayer El Cachorro ya me dijo en cuanto entré por la puerta que había hecho cacota en el váter, pero no le eché mucha cuenta… Pero hoy por la mañana, para hacer pis le ha puesto su padre el orinal y ha dicho que “oriná no, el váte”. Y ha habido que sentarlo en el váter. ¡Y en efecto ha hecho pis! Qué tío. ¡Pero qué tío! Lleva una semana exacta desde que le quitamos el pañal y no solo no moja el que le ponemos solo por la noche NI UN SOLO DÍA, sino que además ahora ya pasa hasta del orinal. ¿¡NO ES MUY TREMENDO?!

¿¡¿Y no lo es también que este tema me esté dando para escribir tantos posts?!? Quizá debiera ponerle freno…

DIARIO DE UNA EMBARAZADA. Cap 23. Ballenato

Aquí estoy, dándole vueltas a adónde vamos a ir de vacaciones de verano este año. Una cosa está clara: descartado Japón. Como me acerque, me arponean.

Estoy de 16 semanas y parece que vaya a dar a luz pasado mañana. Qué tripón. Qué melonar. Qué potencia. Qué ballenez.

Niño

(En el probador compruebo que la línea entre una embarazada sexy y una chabacana reventona es muy, muy delgada…)

Tan tremenda estoy que llevan como un mes cediéndome el asiento en el metro. Antes me tenía que acariciar la barriga o sacarla un poco más, así como mirar fijamente al que ocupaba el asiento reservado para ancianos, embarazadas y discapacitados, para persuadir a la gente de que me dejaran sentarme. Pero esta semana no me ha hecho falta nada de eso.

Hace tres años, embarazada del mismo tiempo que ahora, todavía nadie hubiera dicho ni que me había pasado con las cervezas. ¿Qué ocurre esta vez? Estoy morsa. Y no me mola. Aunque viaje sentada.

Practicidad llevada al extremo

No sé si será porque me lo ha contagiado el Señor de las Bestias, que es de los de, por ejemplo: “Por favor, lee esto sobre los cortes de digestión”, y él: “No existen. Los que se han muerto en el agua es porque estaban para morirse”…

Niño

… o porque siempre pienso que nada es tan grave o porque soy una víctima de la lógica aplastante, que me va a aplastar, pero tengo una vecina madre de mellizos que se troncha conmigo. Cuando las otras vecinas madres le ponen la cabeza como un bombo: “¿Cómo? ¿Tu hijo con esas manchas rojas en las plantas de los pies desde hace dos días y todavía no le has llevado al pediatra?” y se siente una madre desastrosa, acude a mí.

– Mi hijo no caga desde hace cuatro días. Ya me han dicho las vecinas que tenía que haber hecho algo. Le iba a meter la mitad de un supositorio de adultos y se han echado las manos a la cabeza y me han dado uno de niños.
– Pero… – replico – ¿Él se encuentra mal? ¿Está con carucha? ¿Le duele la tripa? ¡Hija, ya cagará! ¡Si me dices que lleva un mes, o que se ha puesto morado…!

Y, lo dicho, se tranquiliza y se deshueva. Hoy me dice:

– Cuando quieras te cuido a El Cachorro… si te fías de mí.
– Hija, cómo no me voy a fiar… ¡crías a dos y no se te han muerto!

Lo que le faltaba. Y esto sí que es influencia del Señor de las Bestias. Ya comenté hace bastante tiempo lo de sus expresiones animaleras. Si alguien o algún animal palma, él dice que “estaba para morir”. Fíjate tú.

Ni del Osasuna ni del Real Madrid

¡Del Atlético de Madrid!

Bueno, bueno, bueno, ¡muy fuerte! Resulta que mi madre y yo intentamos inculcarle a El Cachorro desde pequeño el osasunismo en las venas.

Niño

El esfuerzo es gordo porque vive en Madrid y está rodeado de merengues que le regalan de todo:

Niño

Lo último, este pijama:

Niño

Su padre también anda con el Real Madrid a cuestas. Y le intenta aleccionar siempre que puede.

Pero, dónde, coge el Señor de las Bestias, le señala el escudo de su pijama para que diga algo que sin duda se ha empeñado en enseñarle, y agarra el canijo y empieza a cantar…:

“Atleeeeti, Atleeeeti…”, con el tono del himno de ese club.

¡JAAAAAAAAAAAJJAJAJAJAAJ!

¿De dónde lo habrá sacado?