Pelando a El Cachorro

Hoy he llevado al pequeñico a que lo despelucharan por segunda vez en su vida. Y en esta ocasión no se ha sentado encima de mí, lo hemos plantado en un taburete y ahí se ha quedado…

Niño

… aguantando estoicamente…

Niño

… toda clase de perrerías.

Niño

Ni se ha movido ni ha dicho ni mu. Como si le raparan todos los días.

Niño

El peluquero lo ha flipado. Este crío es una bendición. Está a punto de desbancar a San Martín de Porres.

Casa de atracciones

Ah, pues arquitecto. Me va a salir arquitecto.
Niño
Si algo le priva a este golondrino en este mundo, es apilar.

Apilar y esconder.
Niño

Aquí es pillado in fraganti con dos ítems míos que se proponía meter en algún otro sitio distinto al de origen para que se quedaran ahí hasta el fin de los tiempos. Porque, sí, si El Cachorro esconde algo se pierde para siempre.

Vaya universo de diversión esconde una casa tipo…

Mala memoria con engorrosas consecuencias

¿¿Por qué cada vez que juega en un arenero se me olvida sacudirlo antes de entrar en casa y acaba todo que parece que nos hemos mudado a vivir al desierto de Nevada, Arizona??
Nño
¿¿Y este por qué no se limita a utilizar una palita para meter la arena en el cubito y andando?? ¿¿Por qué se la echa por encima y se revuelca?? ¿¿Y por qué la arena, que cuando la coges en la mano estando en la playa y la quieres llevar de  un sitio a otro no hay forma y se te escapa y cuando tu crío juega con ella se cuela en la capucha, en el dobladillo del pantalón, en las orejas??

Complejo de Edipo

No os lo vais a creer… Al principio pensaba que era casualidad… Un despiste… Una coincidencia… Un sin querer…. Pero no.

¡¡Mi hijo me mete mano!!

Niño
Lo cojo aúpa y, sobre todo a la hora de dormir, esconde la manica dentro de mi escote o a través de la manga ¡¡para meterme mano!!

Ni espuma, ni látex, ni viscoelástica

¿Os había contado ya que mi hijo se cree que soy su almohada? Le encanta ponerse así.
Niño
Parece ser que que su cabeza repose sobre mi cuello le proporciona el mejor descanso. En verdad os digo que se ha llegado a dormir así. Y él, tan pichi, pero servidora acaba con contracturas, tirones, hormigueo, dolor…

Claro, que si le digo que se acabó eso de que me utilice de esta manera  contraataca con este súper puchero profesional…
Niño
… y lo que me rompe es el corazón, lo cual hace más pupa aún. Así que, nada, me toca aguantar el peso de su cabezoto hasta que él estime oportuno.

Lo peor es que ya me he hecho tanto a él, me he habituado de tal forma a sentir una presencia en mi hombro, me he acostumbrado tan en gran medida a pensar que soy bicéfala, que si salgo por ahí sin mi chiquitico ni su cabeza me tengo que llevar algo que lo/s sustituya. 😉

madre

Por cierto, ya que estoy de fiesta, ahí va un robado que me hicieron. Que como aquí siempre salgo posando pero con la cara lavada y con pelos de recién levantada, así veis el reverso, mi careto pintado e in fraganti.

madre

 

Recursos

Cuando una se convierte en madre, se vuelve como más apañada. Si hay que cambiar un pañal, cualquier lugar es bueno.

madre

Y si hay que subirse a un tio vivo y en un mismo viaje montar en todos los cacharritos, se hace.

madre

madre

madre

madre

Hay que estar a las duras, a las maduras y a las vueltas que da la vida.