Las aventuras de El encapuchado

Cuando El Cachorro quiere hacer de las suyas… se mete en una cabina de teléfonos y sale convertido en… ¡¡El Encapuchado!!

Y cuando El Encapuchado entra en acción, que tiemblen los propietarios de pelotas… Con un raudo movimiento, es capaz de hacerse con cualquier tipo de esférico y lanzarse a una huida desesperada.

Niño

Un nuevo golpe de… El Encapuchado. Chan, chan.

¡A escena!

Se necesitaban extras para la grabación de uno de los maravillosos capítulos de un programa en el que estoy trabajando y del que no diré el nombre porque no se emite en Cosmo. 😉

Los extras tenían que ser una madre y su hijo pequeño. Así que os figuráis quienes se prestaron…

Niño

(Aquí, el equipo de grabación dando la bienvenida a la estrella invitada…)

Como os podréis imaginar, El Cachorro estuvo en todos los sitios menos dentro del plano. Tendría que decir que a él no se le vio en la tele, que se le intuyó.

Cuchi-cuchi, ZASKA-ZASKA

Mi chiquitico, antes de irse a la cama, se ha tomado su bañito, y luego su biberoncito con su lechecita con cerealitos. Y se ha quedado tranquilito, esperando a que le entrara el sueñito para ir a su cunita…

¡Hasta que ha visto mi bokata de chorizaco ibérico! Se ha sacado el chupete de la boca y se ha lanzado a por él. Le ha arreado tres traskaos y, entonces sí, ya se ha ido a dormir. (Daba miedo verlo. Ni tiburón).

Niño

De casta le viene al galgo

Le podré prohibir que pegue, que grite. Le podré prohibir que escupa, que rompa. Le podré prohibir que salga, que entre. Pero jamás podré prohibirle que suba.

Niño

Y sin pies de gato ni nada. Mira que lo llevo diciendo tiempo… Este niño tiene un don para la escalada. Clavado a su abuelo. Como se le parezca en todo ya me puedo preparar a planchar su cinturón negro de judo y a temblar viéndolo correr en el encierro.

Precocidad digital

Es increíble. El Cachorro se pone a aporrear el teclado del ordenador y en la pantalla aparecen funciones que yo jamás he conseguido encontrar. Pero tampoco logro enterarme de cómo lo ha hecho. Imposible volver a dar con ellas. Tampoco es grave porque no sé para qué servían. Pero me mosquea.

Niño

(Aquí intentando llegar al teclado del ordenador para seguir demostrándome que a tan corta edad ya me da mil vueltas en lo tecnológico y en lo digital, y yo evitándolo para que no me siga dejando en evidencia).

Burbujas de sonido

Hoy en la bañera el pequeño, que estaba diciendo “aaaaaah”, accidentalmente se ha cuasi sumergido en el agua de morros, y le ha salido “blalalalblaba”, le ha parecido súper gracioso y… el siguiente cuarto de hora se lo ha pegado metiendo la cara en el agua.

El “blalalalblaba” lo ha conseguido dos de veintitrés intentos. El resto ha tragado agua como un descosido. Pero partido de risa, eso sí.

Niño en la bañera

Tragaldabas

A ver, este crío come tortilla, queso, pechuga de pollo… ¡sin masticar! ¿Qué tragaderas tiene?

Por si fuera poco, de postre, crema para el cuerpo. No, este… a ver si me explico. No quiero decir “crema (pastelera) para el cuerpo”, quiero decir “crema para el cuerpo para el cuerpo”.

Niño comiendo

¿Por qué las cremas, tanto en bote como en tubo, ahí no hace distinciones, le gustan tanto? ¿Qué clase de manjar cree que son?