A cubierto

Llueve y se plastifica al nene entero, con carrito y todo. Y cuando va ahí metido, dentro de un saco gozoso y abrigado, tan calentito, a resguardo de la lluvia, siendo llevado y traído, viendo el mundo pasar desde su particular mirador, pienso… qué pobre.

Niño a cubierto

¡Con lo bien que estaría aquí caminando bajo el agua, sintiendo gotas heladas entrando por el pescuezo, que has olvidado proteger, intentando empujar un carro con una mano y llevar un paraguas con la otra, consiguiendo no hacer bien ninguna de las dos cosas, pisando esas baldosas traicioneras que te calan el zapato y el calcetín y te pegas todo el día con los pies encharcados, pasando un frío húmedo y que pela! ¡¡Con lo divertido que es esto!! ¡El cúmulo de sensaciones! Qué duro es ser bebé.

Amor-odio

El Cachorro ha experimentado por primera vez el complejo sentimiento del amor-odio. Ese ni contigo ni sin ti, ese largo pero ven, ese entra pero sal, ese para pero continúa, ese qué gusto me das pero qué daño me haces…

Porque el helado está rico riquísimo, pero también está frío friísimo.

Niño llorando

Complejo de mopa

La gente que me dice: “Pero… ¡tu hijo es increíble!”, qué razón tiene. Es para no creérselo… para no creERSE QUE VUELVA A ESTAR ARRASTRÁNDOSE POR EL SUELO, MECACHIS EN LA MAR, ¡SAL DE AHÍ!

Niño mopa

¡Que a ver qué van a pensar mis monstruos y fantasmas cuando vayan a habitar el espacio de debajo de la cama y lo encuentren ocupado!

Premio a la paciencia

El cristo que me ha montado el canijo este en el Vip’s ha sido sideral. Y yo sola intentando darle un puré que ha acabado en su ropa, en la mía, en el restaurante entero… menos en su boca. Gritos, rabietas, lloros… Qué garganta, qué alboroto. Tanto, que se ha acercado una camarera a traerle no uno, ni dos, ni tres, sino cuatro chupachups… que adivinad para quién han sido… ¡Hombre, a ver! ¡La que se los ha ganado con su santa paciencia soy yo! ¡Tengo que tener mi recompensa!

Niño

Y solo hay una cosa de todo este episodio que no perdonaré a mi hijo: haberles pegado tal manotazo a los chupachups que han salido volando y se haya perdido uno.

Niño

Levántate y anda

Los juguetes de mi niño se están quedando sin pilas. El oso que dice “vamos a aprender las letras” ahora dice “va vavava va va…”, el móvil para la cuna que se ilumina ya no es móvil, es solo lámpara. Del teclado con música y un gusano que se mueve con espejitos y una abeja que hace bzzzzz, nos queda el bzzzzz.

Juguete de niño

¿Demasiado temprano para que mi niño aprenda el concepto de la muerte o me dedico a resucitar cacharros?

Por los pelos

– Se me cae el pelo.
– ¿Falta de vitaminas? ¿Alopecia? ¿Estrés?
– Hijo.

El día que me corte el pelo, al nene le hago una faena de las gordas.

Madre con su hijo

Madre

Madre con su hijo

Tira de él, juega con él, se entretiene con él. Hasta tal punto que como siga así no va a hacer falta que pase por la pelu. Me va a dejar calva. Y luego vendrán los lloros.

Próxima parada: K2

A veeeer, que lo vengo diciendoooooo: ¡El peque escala! Pero escala escala. La nueva: Se agarra a la encimera del baño, hace fuerza con los brazos y planta los pies en el mueble de debajo. Se asoma y coge los entretenidísimos y atractivísimos desodorantes, cremas y cepillos de dientes.

Madre con su hijo

Y no os dejéis engañar por la imagen. Yo he entrado DESPUÉS de la hazaña y me he plantado detrás, uno, para hacer de tope, y dos, porque soy tan protagonista que quiero salir en todas las fotos. Pero el peque para esto se apaña solo y no me necesita para nada. There’s no mountain high enough.

Book helado

¿Recordáis que hace poco colgué una foto de mi enano en su primer día en la nieve, junto a un tipo un tanto… estático? Pues nada, que le he cogido el gusto y ahora me dedico a hacer un book de fotos del pispajo con muñecos de nieve. ¡Le quedan TAN bien!

Lo mismo sentadito:

Niño en la nieve

Que de pie:

Niño en la nieve

Que con su mamá:

Niño en la nieve

¡Que sin muñeco!:

Niño en la nieve

;-D