Blog: el balance

Bueeeeeeno, pues ya ha pasado más de un año desde que este blog echó a andar. Cómo pasa el tiempo…

Hacerlo no me ha aportado más que satisfacciones, a pesar de que, cuando empecé, recibí un par de comentarios bastante agresivos. Tanto que me pregunto si provenían de alguna enemiga reconocida mía con una gran dosis de envidia en su haber. Criticaban mi manera de escribir mi blog. Que no daba ningún tipo de consejo, que no representaba a las madres, que todo era una pamplina, que no hacía más que contar mi vida, que era una tomadura de pelo y el peor blog que habían visto, etc.

Nunca más volví a recibir comentarios de este calibre. Pero quiero aprovechar el día de hoy, por si a estas alturas aún hay alguien que está buscando todo eso que este par demandaba en este blog, para comentar esas observaciones que tan amablemente me hicieron. Por partes:

– No doy consejos porque no soy quién para aconsejar a nadie. Solo soy una más que ha traído al mundo a un ser humano, cosa que no me hace precisamente única ni especial, ni ese solo hecho me autoriza a ir dando consejos a diestro y siniestro. Lo que yo haga o no con él puede o no servir a las demás, puede que algunos consigan entrever formas de criar que le parezcan adecuadas, ole y ole. Pero no es mi intención aconsejar a nadie..
Uno, porque hay tantas formas de criar a un hijo como madres hay en el mundo. Y somos unas cuantas.
Dos, porque existen profesionales que se dedican a esto (matronas, pediatras, madres de familia numerosa, estudiosos, etc.) que pueden recomendar, aconsejar, guiar, etc., mejor que lo que lo pueda hacer cualquiera, o yo.
Y tres, porque he tenido la suerte de que este niño mío no me ha dado (aún) problema alguno. ¿Qué hacer cuando un bebé no duerme? ¡Yo qué sé! ¡Si en un año me ha dado dos noches malas, dos, una y dos! Y lo arrullé, vi si tenía hambre, le masajeé, me desesperé y aguanté hasta que se le pasó el berrinche. Por poner un ejemplo. No, si alguien se quiere informar sobre crianza, este no es su blog.
– ¿Representar a las madres? ¿¿Yo?? Uff, quita, quita. Si aún me parece raro que me denominen “madre”. Hay miles de ellas muuuuuuuucho más indicadas para semejante cometido. Solo me puedo representar a mí misma, y generalmente dejo bastante que desear.
– Cuento mi vida, y la de El Cachorro. Cuento lo que sé y domino. Cuento lo que me apasiona. Cuento nuestras vivencias con pelos y señales. Y nuestros pensamientos, sentimientos, idas, venidas, experiencias, ocurrencias, sensaciones, risas… Y al contar todo esto, lo que hago es COMPARTIR. Lo mío. Lo nuestro.
– La palabra “pamplina” me encanta.

En si resulta o no interesante, no me voy a meter. Eso es muy subjetivo.
Y ahora… un poco de autobombo. Hablemos de las ventajas de este blog:

– Se actualiza A DIARIO. Incluso los fines de semana. Pocos lo hacen.
– Cuenta con fotos AUTÉNTICAS. No de la librería de Google.
– Se sabe QUIÉN lo escribe, qué pinta tiene, cómo es su mundo, cómo son quienes le rodean… Es un blog al que se le pone cara.
– Es SINCERO y PERSONAL. Los desnudos no solo ocurren en las fotos. Aquí las impresiones y pensamientos que se cuentan también son íntimos y reales. Hay constantemente un desnudo muy heavy: el del alma.
– El personal se puede IDENTIFICAR con facilidad. No solo porque encuentra fotos cotidianas, naturales, caseras, sino también porque los comentarios reflejan a una madre con todas sus virtudes, pero también con todos sus defectos.
– NO da CONSEJOS. Por lo que nadie se puede sentir culpable al leerlo. ¿Cuántos blogs sobre maternidad existen que dicen “hay que hacer esto” o “esto está mal”, y quienes los leen acaban creyendo que son malas madres?
– Es APTO PARA TODOS LOS PÚBLICOS. No hace falta ser madre, ni padre, para darse un garbeo por aquí, pues se hablan de sensaciones universales.
– Está escrito con una pátina de HUMOR. Y de ironía, y de retranca, y de dobles sentidos. También es verdad que lo que hace gracia a unos, o a mí, no tiene por qué hacer gracia a los demás. Pero la intención es hacer pasar un rato (a veces unos segundos, dependiendo de la duración del post) agradable. Se trata de un guiño, sin pretensiones.

Para colmo de los colmillos, es un trabajo que me encanta. A lo tonto estoy elaborando un diario simpático, afectuoso y divertido de la vida de mi hijo que para mí lo hubiera querido. Es algo único. Un recuerdo para siempre de su día a día, de sus avances, de sus travesuras, de sus salidas, de cuándo hizo qué, de qué dijo dónde, de cómo lo dijo, y, por ende, del amor que le profesan sus padres. UN TESORO.

Me alegra, no sabéis cuánto, infinito, que a quienes me leéis todo esto os resulte de alguna manera atractivo. Eso me da calorcito, me infla, me anima y me inspira. Y quiero agradeceros que estéis ahí, ya sea tanto si me visitáis sin parar como si lo hacéis de forma accidental (bueno, ejem… a los habituales se lo agradezco más, claro). ¡¡GRACIAS POR LEERME!!

Hablaba al comienzo del post sobre críticas, pero porque es la excusa que he encontrado para que me diera el pie para explicar con qué intención escribo mi blog. Quería que lo supierais. Pues en realidad es muy injusto dar relevancia a dos comentarios negativos y no dársela al montonazo de comentarios cariñosos, graciosos, empáticos y MARAVILLOSOS que he recibido y que me hace una ilusión tremenda, desmedida incluso, leer. ¡¡GRACIAS, GRACIAS POR ESCRIBIRME!!

Solo soy Amaya. Solo he tenido un hijo. Eso es todo.

Niño_con_madre

¡FELIZ AÑO NUEVO!

Ritmo de aprendizaje

Lleva tiempo haciéndolo. Si mi hijo tiene una mano ocupada, agarrando algo y, por ejemplo, le voy a quitar el body, se pasa el objeto en cuestión de una mano a otra en función del brazo que le voy a sacar… Ahí, facilitándome la vida. ¿Cuánto cuestan los colegios para superdotados?

Niño

¿O tanto tiempo con animales hace que tanto el Señor de las Bestias como yo estemos acostumbrados a sus avances, y pensamos que un bebé solo puede llegar a aprender a ponerse un cacho de queso en la nariz y comérselo de un brinco, a dar la mano, a venir cuando se le llama y poco más, y cuando hace algo propio de humanos nos llevamos la gran y grata súper sorpresa?

Teoría

¿A quién mira?

Niño

Vale, me vais a llamar loca. Pero estando en el salón jugando con el nene, él se ha puesto a mirar hacia una parte donde no había nadie y ha arrancado a reír. Y me he puesto a imaginar… ¿Puede ser que los bebés sean capaces de ver a los familiares que nos dejaron, mis abuelos, por ejemplo, que le están haciendo cucamonas para que él les sonría? Pensadlo. Que sea una capacidad que solo se tiene de bebé, que luego estás condenado a olvidar. Podría tener sentido, ¿no? ¿U os acordáis de algo de cuando teníais un año? ¿Y si el diseño de la vida contempla esta posibilidad? ¿Una conexión con el Más Allá, donde estuvo el bebé hace poco, antes de nacer? Tiene su punto, ¿verdad? Está bien, me callo.

Advertencia

Me operan de los pies. Hallux rigidus o dedo rígido en cristiano. Un dolor tremendo en el hueso de los dedos gordos, que no me deja doblarlos. ¿Y sabéis por qué, queridas fashionistas, glamourosas, estupendas, fantásticas, femeninas e it girls seguidoras de Cosmopolitan? Por calzar tacones.

¿Y qué ocurre cuando no solo ya hace tiempo que no te los puedes poner, sino que te operan? Pues que te plantan estos zapatos o como se llamen y todo el glamour que has acumulado durante años se esfuma en cero coma. Tanto esfuerzo pa ná. Más que para cojear.

madre

Qué pinteja infame.

Ahora, cuando me recupere, me pienso desquitar. Porque después de la operación supongo que puedo tirar otros veinte años más de puntillas… ¿no? No. No aprendo.

niño

Qué paciencia hay que tener conmigo, ¿eh, bebé?

Secreto de belleza

Papá Noel ha dejado algo para El Cachorro… Y ese espejito me empuja a preguntarme quién es el más bello del reino. No, eso no, que ya lo sé. Lo que me pregunto es si El Cachorro me revelará algún día su secreto para ser tan bonito.

niño_jugando

(No por nada, para comercializarlo y hacerme de oro. Y no creáis que es mera avaricia, no… Así podría tener más cachorros, a lo loco, sin preocuparme por mantenerlos, y contribuiría al aumento y rejuvenecimiento de la población. En el fondo que yo sea rica repercutiría muy positivamente en la sociedad. Lo haría por todos vosotros, tontos).

Nocherrica

Comer en casa de mis padres en Navidad es un placer para los sentidos. Cómo cocina mi madre, ¡cómo! Te chupas los dedos de las manos, los de los pies, los codos (¡y llegas!), ¡todo! Amén de que te alimentas como para no comer en todo el año nuevo.

Madre

Y rezo para que podamos celebrar la Navidad así años y años y años y años. Entre otras cosas, porque sería incapaz de reproducir estas cenas maravillosas. Si tengo que pasar la Nochebuena en mi casa, me veo tirando de Cheetos y turrón. Y no es cuestión.

Eso mi niño no lo sabe. Angelito…