¿Truco o trato?

Esta tarde, a traición, me han aparecido en la puerta de mi casa unos niños con la gracia de Halloween. No los esperaba, pero parece que se olían que en mi hogar, de chuches, andamos servidos. Me han hecho el famoso truco: me han esquilmado. Pero me vengaré, juro que me vengaré. Ahora está en estado latente. Pero en menos de lo que se piensan El Cachorro contraatacará. De lo lindo. Tengo todas mis esperanzas puestas en él.

¡Ding, dong! Lo estoy viendo. Ya me relamo (en sentido figurado y literal).

Niño y madre

Bucle

Lo acuesto en la cuna. Se revuelve, sienta y pone de pie. Agarrado a la barandilla, se pone a cantar o a dar sermones, no estoy segura. Voy, lo coloco en horizontal, le enchufo el chupete, le acaricio… pero una milésima de segundo después se revuelve, se sienta y se pone de pie. Agarrado a la barandilla salta, escupe el chupete y se pone, vuelvo a no estar segura, a cantar o a soltar sermones. Lo cojo aúpa y lo vuelvo a acostar. Llora, le meto el chupete, se da media vuelta, se sienta, se pone de pie, se agarra a la barandilla… El día que menos me hace esta jugada, tres veces. El que más… esperad que voy a tumbarlo de nuevo…

Niño en la cuna

Bautizo

Con su papá y su mamá navarros, habiendo nacido en Pamplona y teniendo por uno de sus dos nombres Javier, si lo bautizo en Madrid, ¿en qué iglesia creéis que es?

bautizo

Y mientras lo pensáis, os cuento que ha recibido el santo sacramento con otras tres criaturas, que han pasado desapercibidas porque andaban ahí abotargadas entre tanto faldón, puntilla y volante. Ojo, que si mi niño hubiera tenido unos cuantos meses menos, también lo habría emperifollado, pero se ha bautizado con diez meses y medio y como que no lo iba a poner de floro. El caso, las otras criaturas estaban ahí embutidas, como amortajadas, sin decir ni oste ni moste, y este, libre como el viento, hecho una guindilla, no ha parado quieto. Parecía que en vez de bautizarlo le íbamos a hacer un exorcismo. Qué manera de moverse.

NiñO precoz

Llevando a El Cachorro en brazos he tenido que parar para que ligara con una niña rubia de ojos azules. ¡Del movimiento que ha hecho para mirarla casi se me cae al suelo!

Como me ha provocado un tirón en la espalda, lo he tenido que atar en el cochecito.

Niño precoz

(He aquí su cara de disconformidad absoluta).

Atar, atar… hummm… qué poco falta para llevar a cabo mi plan de dejarlo atado de por vida en un sótano…

P.D. Muy a mi pesar (por lo que a mí me incumbe), este es uno de tantos que se pierden por una melena rubia y unos ojos azules.

Cuello multiusos

Me meto al peque en la cama y utiliza mi cuello como almohada para dormirse. Pa lo que hemos quedao.

(En serio, se ha quedado dormido en mi cuello y yo no he tenido el valor de quitármelo de encima. Así que, obviamente, no hay foto del momento. Pero sí una contractura bastante maja, ¿os la presento?)

Madre apetitosa

Estoy convencida de que mi pocholo es masoquista. Hace ruidicos y gorgoritos y risitas y monerías solo para que lo devore bien devorado a bocados, sin contemplaciones.

En esto que lo cojo y veo que tiene como chispitas blancas repartidas por su ropa babeada… Pero… peroperopero… ¿¡esto?! Y “esto” es que ¡¡se esTÁ COMIENDO LA CUNA!! Sí, lo voy a devorar a bocados. Sin contemplaciones.

Niño mano

Eso os pasa por preguntar

“¿Cómo se llama tu niño?”
Y les suelto la siguiente retahíla: “El nombre de mi hijo es el claro reflejo de la indecisión de su madre. Tiene uno que es homenaje a la tierra en la que nació y de la que son sus ancestros y el otro es el que me gustaba y no tuve los huevo de ponerle en solitario”.

Nunca pensaron que una pregunta tan banal les iba a deparar semejante ladrillo. Y yo… ¿por qué tendré la mala costumbre de dar tantas explicaciones? Creo que mi hijo opina lo mismo y está empezando a avergonzarse de mí.

Niño en carrito

A veces creo que el chupete lo tendría que tener yo en la boca, para tapármela.

Falsas apariencias

Veis al pequeño, ¿no? Aquí, probándose un conjunto que le ha comprado su tía. Tan mono, con esa carita, tan dulce… Cuchi, cuchi…

Niño

Pues es una bestia parda. Está hecho un burrigordo de los pies al pompón del gorro. La delicadeza no es su fuerte. Pisa, da manotazos, salta, se te tira encima… No controla su energía. Dentro de poco tendré que hacerle mimos con cota de malla.